Una de cada cuatro personas mayores de 20 años en España sufre alguna enfermedad reumática. De las que tampoco están exentos los niños y adolescentes, lo que supone cerca de 11 millones de personas afectadas en nuestro país. “Una cifra nada despreciable, a la que se debería prestar atención. No obstante, las enfermedades reumáticas amenazan con convertirse en un verdadero problema de Salud Pública”. Así lo ha puesto de manifiesto Sagrario Bustabad, presidenta de la Sociedad Española de Reumatología.

Según explica la misma teniendo en cuenta el devenir demográfico, esta prevalencia aumentará en los próximos años. No obstante, algunas de estas enfermedades están ligadas con el envejecimiento de la población. Además, actualmente las enfermedades reumáticas ya son la segunda causa de consulta en Atención Primaria y la primera de incapacidad en el mundo occidental. Pese a ello, estas patologías siguen siendo grandes desconocidas y, en ocasiones, se tiende a banalizarlas asociándolas con el envejecimiento.

Enfermedades reumáticas como problema de Salud Pública

La realidad es que las enfermedades reumáticas pueden acabar siendo un problema de Salud Pública precisamente porque afectan a todos los rangos de edad. “La gravedad de muchas de estas patologías disminuye la esperanza de vida, especialmente las enfermedades inflamatorias y autoinmunes, que afectan a personas jóvenes, sobre todo mujeres. Patologías como el lupus, la artritis reumatoide, la esclerodermia o el Síndrome de Sjögren suelen debutar entre los 25 y 45 años. Este es un periodo que puede condicionar las decisiones personales y profesionales de las personas que las sufren”, insiste Bustabad.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es si el abordaje de estas patologías puede suponer un problema de Salud Pública debido a las carencias actuales y futuras. Según un estudio llevado a cabo por la SER, la tasa de reumatólogos en España se mantiene por encima de los 2 por 100.000 habitantes (2,17), si bien, se detectan variaciones importantes entre las comunidades autónomas. En concreto, las menores proporciones de especialistas se registran en la Comunidad Valenciana (1,6), seguida de País Vasco, Andalucía y Baleares (1,7); y las más altas en Cantabria (3,6) y La Rioja (3,2).

La presidenta de la SER recuerda también que las enfermedades reumáticas están íntimamente ligadas a los determinantes sociales de la salud. Están así especialmente marcadas por el envejecimiento, el género, el entorno social y el ámbito territorial, produciéndose situaciones de inequidad en los accesos a servicios sanitarios.