Redacción, Madrid.- Los trastornos venosos son patologías complejas y con múltiples causas posibles, desde factores hereditarios hasta el sobrepeso, pasando por las condiciones de trabajo, los hábitos de vida, los viajes frecuentes en avión, etc. Sin embargo, hay cuatro factores dominantes que determinan quién puede padecer potencialmente una insuficiencia venosa crónica: el sexo, la inmovilidad prolongada, el número de partos y el sobrepeso.

En este sentido, las enfermedades venosas como la insuficiencia crónica afectan al 57 por ciento de las mujeres y al 26 por ciento de los hombres, aunque la incidencia entre la población masculina está en aumento. Las mujeres que han tenido varios partos y las que trabajan de pie o realizan una labor sedentaria son las que tienen más probabilidades de desarrollar este tipo de dolencias. Esta enfermedad crónica es, así mismo, una importante causa de absentismo laboral que, además, pueden derivar en complicaciones muy graves, como flebitis, trombosis de las venas profundas y embolismo pulmonar.

En este sentido, la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y el Capítulo de Flebología de esta Sociedad, han puesto en marcha un macro estudio prospectivo "Delphi" sobre los costes sociales y económicos de la insuficiencia venosa crónica.

El estudio, patrocinado por los laboratorios Servier, servirá no sólo para describir la situación actual de la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), sino que tratará de establecer las tendencias futuras, los posibles escenarios en los que se desarrollarán los tratamientos, su coste y la asistencia sanitaria en el horizonte del año 2010.

Con él se pretende, además, obtener información cuantitativa y cualitativa sobre la problemática de los tratamientos médicos de la IVC, sus consecuencias y su beneficio, tanto desde el punto de vista de la demanda social como de la situación de la oferta asistencial.

Este estudio irá dirigido a alrededor de 870 expertos de las diferentes Comunidades Autónomas, entre los que se encuentran especialistas en Angiología y Cirugía Vascular, médicos de Atención Primaria, farmacólogos, gerentes y autoridades sanitarias y se desarrollará en diferentes fases, en las que se aplicarán técnicas y metodologías distintas en función del tipo de información a recabar.

El proyecto se ha puesto en marcha con una Mesa Redonda Inicial con el Comité Científico Asesor, presidido por el doctor Marinello i Roura, del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Consorcio Sanitario del Maresme (Barcelona).

La insuficiencia venosa crónica agrupa a un conjunto de manifestaciones clínicas, cuyo mecanismo dominante es de tipo inflamatorio a nivel de las células endoteliales, de las paredes de las venas.

La mala circulación en las venas provoca una reacción inflamatoria de estas células, que genera un deterioro de las paredes. Los síntomas más habituales son hinchazón de las extremidades -especialmente de rodilla para abajo-, hormigueo, sensación de picor y calambres, cansancio y dolor.

Estos síntomas empeoran a lo largo del día, especialmente si la persona afectada permanece quieta mucho tiempo. En un estado más avanzado aparece una pigmentación de color ocre en las zonas más inferiores, especialmente alrededor de los tobillos, así como pequeñas dilataciones de las venas. La piel se puede volver brillante y fina, y si no hay tratamiento eficaz, la aparición de úlceras es habitual, localizándose en la cara interna de los tobillos.