El jefe del servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, el Dr. Antonio Maldonado, recomienda a los enfermos oncológicos vacunarse de la COVID-19 en el lado contrario a donde tienen localizado el tumor para evitar dudas diagnósticas.

La hiperreactividad inmunológica no ha pasado inadvertida en los estudios de tomografía por emisión de positrones (PET-CT) que se hacen a los pacientes con cáncer en sus controles habituales. «Ya desde los primeros meses de aplicación de la campaña de vacunación pudimos ver en las imágenes PET el reflejo de la activación del sistema inmune», señala el Dr. Maldonado.

Los pacientes vacunados muestran con mayor frecuencia dos tipos de reacciones: inflamación en la musculatura del lugar de inyección y la aparición de adenopatías locales, en especial en la axila del mismo lado de la inyección. Se trata de reacciones normales del cuerpo a la aplicación de las vacunas y no indican malignidad.

Atención a las reacciones de la vacuna en paciente con tumor

Según el Dr. Maldonado, es muy importante que tanto los oncólogos como los médicos nucleares conozcan este tipo de activaciones en los enfermos vacunados para que no sean tomadas por una recaída tumoral. «Conocer que se producen estos efectos en vacunados evita pruebas innecesarias adicionales y, sobre todo, no crear situaciones de angustia innecesaria para los pacientes», señala.

Maldonado recomienda a los enfermos de cáncer que se van a realizar sus seguimientos rutinarios con PET-CT que notifiquen que están vacunados y el día en el que recibieron la vacuna. A quienes aún no están vacunados, les pide que, cuando lo hagan, «se inmunicen en el brazo contrario a donde está el tumor primario como ocurre en los casos de cáncer de mama, melanomas o tumores de cabeza y cuello entre otros».

Estos datos son de gran importancia para que el médico nuclear pueda confirmar el origen benigno de estos hallazgos. Del mismo modo, se evitarán pruebas innecesarias que sólo conllevarán situaciones de angustia para el paciente con cáncer.

En el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, desde el mes de marzo hasta la actualidad, “sólo el 19% de los pacientes oncológicos que han acudido para hacerse un estudio PET-CT habían sido vacunados. De éstos, el 51,1% han presentado reacciones a la vacuna en las imágenes PET. La mayoría (62,2%) mostraban adenopatías inflamatorias axilares del mismo lado de la inyección”, explica el especialista.

En menor medida se asociaron las adenopatías a reacción inflamatoria local en el lugar de la inyección (26,6%). Además, tan sólo se observó inflamación local en la zona donde se administró la vacuna sin adenopatías asociadas en el 11,2% de las personas pacientes con cáncer.