“Es clave garantizar la seguridad de las vacunas”, apuntaron los expertos en vacunación Raúl Ortiz Lejarazu, Javier Díez Domingo y Federico Martinón, en los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santanader.

Los especialistas participaron en el Curso “Vacunas y Vacunaciones en la era del COVID-19, impulsado por el laboratorio GSK para apoyar la mejoría del conocimiento sobre estas profilaxis.

“Si la sociedad tiene la menor sospecha de su falta de seguridad, las consecuencias serían devastadoras”. En esta línea se mostraron sorprendidos ante el anuncio de EE.UU. de que no descartaba aprobar el uso de una vacuna contra el coronavirus incluso antes de terminar los ensayos clínicos.

Hay que tener en cuenta que el presidente americano está en campaña electoral y se está utilizando la pandemia con fines políticos”, reconoció Javier Díez Domingo.

Este pediatra, director científico de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (FISCABIO), reconoció que en Europa “no se vacunará contra el coronavirus sin finalizar los ensayos”.

Seguridad de las vacunas

Martinon sostiene que la seguridad son claves para las vacunas

El doctor Federico Martinón

En el mismo sentido se expresó el doctor Martinón, investigador clínico y jefe de Pediatría Clínica, Infectología y Traslacional del Hospital Clínico de Santiago. “De hecho, Rusia ya ha tenido que rectificar; su vacuna está en fase 3”.

Los tres coincidieron al subrayar que en Europa cualquier vacuna que se apruebe tendrá que seguir las recomendaciones de la Agencia Europea del Medicamento.

Nuestras agencias reguladoras tanto a nivel local, nacional como internacional serán la encargadas de garantizar que todas las vacunas cumplan con los requisitos para que sean eficaces y seguras”, señalaron.

Martinón distinguió en la premura por “acelerar” el estudio y desarrollo de las vacunas, como se está haciendo con el coronavirus, y otra muy distinta es “saltarse pasos”.

Con el mismo hilo conductor, el doctor Ortiz Lejarazu, director emérito del Centro Nacional de Gripe en el Hospital Clínico de Valladolid, incidió en que la seguridad es la principal propiedad de las vacunas.

Por ello, “no podrá salir al mercado sin que esté suficientemente comprobada la seguridad”, indicó, al tiempo que alertó de las consecuencias y los efectos secundarios que podría acarrear de no ser así”.

Frente a virus respiratorios

Ortiz Lejarazu se refirió a las complicaciones a la hora de obtener y desarrollar vacunas frente a virus respiratorios, como la COVID-19.

De hecho, frente a los más de 150 virus respiratorios preparados para infectarnos todos los inviernos, solo disponemos de una vacuna frente a la gripe, que son cuatro subtipos.

“Además, una vacuna, la de la gripe, que hay que mejorar; hace falta un cambio de visión y en el objetivo final de la misma”, sentenció Díez Domingo.

Ortiz Lejarazu y Díez Domingo coincidieron al señalar la dificultad de desarrollar vacunas no solo que protejan de poder coger la enfermedad, sino que sean “estirilizantes“; esto es que eviten no solo contraer la enfermedad, sino también la infección.

Porque, según advirtió Díez Domingo, si la vacuna del COVID-19 no es estirilizante, se evitaría que una persona enfermara de coronavirus, pero no de que esta contrajera la infección y, por tanto, siguiera contagiando a otros.

Por ello, los ensayos clínicos son los que deberán dilucidar este aspecto para determinar a qué colectivos se tendrá que priorizar a la hora de administrar la futura vacuna.

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Los doctores Javier Díez y Raúl Ortiz de Lejarazu

¿A quién vacunar?

Para los especialistas, los primeros que debieran acceder a la vacuna son los que nos cuidan, como sanitarios, los trabajadores de servicios esenciales, el personal de las residencias o los grupos vulnerables.

En opinión de Díez Domingo, sería recomendable una “vacunación en nido”, esto es vacunar a las personas que conviven con una persona que tiene patología crónica de edad avanzada para crear una especie de “cordón sanitario” en torno a ella que le proteja.

En cuanto a la de la gripe, el doctor Ortiz Lejarazu también subrayó la importancia de que se incremente el número de vacunados en la campaña que se va a iniciar próximamente, sobre todo entre sanitarios y embarazadas. Además, valoró igualmente  la inclusión de las personas con hipertensión entre los grupos de riesgo.

Sobre este tema, Díez Domingo se mostró contrario a obligar a la población y a los sanitarios a vacunarse. “Lo que necesitamos es que los sistemas de salud de todo el mundo aprendan a dar información veraz; hay que educar. Se vacunará el convencido”, apuntó.

Este asesor externo de la Agencia Europea del Medicamento aboga porque los Gobiernos inviertan más en vacunas, en prevención y que no esperen a que llegue otra pandemia, “que la próxima será de la gripe”.