De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de Jalisco, las enfermedades respiratorias fueron la tercera causa de muerte en el estado con un registro de 5,188 muertes en 2017. Las afecciones más frecuentes fueron la influenza y la neumonía, cuyos picos más altos se encuentran en las poblaciones consideradas de vulnerabilidad que se encuentran desde los 0 a los 4 años y entre los 55 y 70 años o más.

Una de las acciones recomendadas por médicos y especialistas para prevenir la replicación de los virus, bacterias y agentes patógenos, es fortalecer el sistema inmunológico con inmunoestimulantes o inmunomoduladores, ya que se ha demostrado que aquellas personas de mayor edad, niños y personas con condiciones médicas preexistentes como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes, son más propensas que otras a contraerlos.

El Dr. Antonio Luévanos Velázquez, pediatra infectólogo adscrito al Servicio de Infectología Pediátrica del OPD Hospital Civil de Guadalajara, afirma que el papel de los inmunomoduladores puede ser la pieza clave para reforzar la respuesta del sistema inmunológico para prevenir infecciones a través de un mecanismo restaurador que estimula a las células a eliminar de manera rápida los agentes infecciosos.

“Los inmunomoduladores pueden utilizarse en niños, adultos y adultos mayores cuando hay una sospecha de inmunodeficiencia secundaria y primaria con alteración en la maduración de los linfocitos T, que mejora la respuesta del sistema inmune ante infecciones agudas recurrentes, personas asmáticas, en pacientes con Enfermedad Obstructiva Crónica (EPOC) y casos de bronquitis aguda y crónica”, comentó el especialista.

En este sentido, el agente activo Pidotimod, de Laboratorios Armstrong, puede producir protección innata y adaptativa que restaura el sistema inmune a través de la regulación de los linfocitos Th1, Th2 y B, lo que incrementa la actividad celular de los macrófagos, neutrófilos, linfocitos y células dendríticas, organismos encargados de desechar virus, bacterias y agentes patógenos del organismo.

De acuerdo con el Dr. Luévanos, Pidotimod puede ser utilizado a manera de profilaxis para evitar contagios o infecciones y también en pacientes que ya tienen una enfermedad infecciosa. La efectividad de los inmunomoduladores se basa en la evidencia científica que afirma que su utilización puede aumentar la intensidad de la respuesta inmune que se encuentre disminuida y puede acortar el periodo de recuperación en caso de tener una infección presente.

Para mejorar los resultados, el especialista recomienda acompañar el tratamiento con hábitos saludables y seguir las recomendaciones de la OMS que son lavarse las manos con frecuencia, estornudar o toser cubriendo las vías aéreas con la parte interna del codo y evitar el contacto físico como saludos de beso o de mano.