Oncólogos nacionales y americanos han realizado una radiografía sobre cuáles están siendo los resultados de la inmunoterapia en la práctica clínica. Especialmente sobre cómo ha contribuido a cambiar el pronóstico de determinadas patologías oncológicas. Lo han hecho durante el simposio virtual “1st ECO Cancer Immunotherapy Breakthrough”, que ha organizado la Fundación ECO. Durante el mismo, una de las principales conclusiones es que es necesario incorporar biomarcadores oncológicos en la práctica clínica.

Estos marcadores biológicos predictivos pueden ayudar a perfilar los pacientes candidatos a un determinado tipo de inmunoterapias. “Es muy importante entender cómo los pacientes pueden beneficiarse de la inmunoterapia y el papel que juegan los biomarcadores en esta ecuación”. Así se expresó Jesús García-Foncillas, miembro de la Comisión Científica de la Fundación ECO. “Estos deben empezar a incorporarse en la práctica clínica, ya que nos permiten precisar cuáles son los pacientes que pueden beneficiarse más de estos tratamientos, que actualmente aumentan la supervivencia global, como no habíamos tenido hasta ahora”.

Biomarcadores oncológicos y carga mutacional tumoral

También participaba en este encuentro Natalie Vokes, miembro de ASCO, y profesora en el MD Anderson Cancer Center. Durante su intervención abordó cómo la carga mutacional tumoral (TMB en sus siglas en inglés) ayudaba a predecir la respuesta a la inmunoterapia. En concreto, la TMB es el número total de mutaciones que se encuentran en el ADN de las células cancerosas. Conocerlo sirve para planificar el mejor tratamiento, por lo que se emplea como un tipo de marcador biológico. Es decir, que también es posible utilizarlo dentro de los biomarcadores oncológicos.

“Lo que nos muestra el análisis es que la TMB es que se trata de un biomarcador débil, aunque apunta a una biología interesante”, citó la experta. “En lugar de centrarnos exclusivamente en TMB como un biomarcador, también deberíamos tratar de comprender lo que este nos dice sobre la biología. En concreto por qué algunos pacientes responden a los puntos de control inmunológico y otros no”, concluía.