La esclerodermia es una enfermedad rara, de carácter autoinmune, que afecta al tejido conectivo del organismo y produce endurecimiento en la piel (aumento de la producción de tejido conectivo). También puede producirlo en los vasos sanguíneos, en los músculos y en algunos órganos internos como los pulmones, el corazón y el aparato digestivo. En la actualidad, no existe una cura, por ello es importante insistir en la necesidad de investigación.

Así lo han recordado desde la Sociedad Española de Reumatología. En concreto, con motivo del del ‘Día Mundial de la Esclerodermia. Para ello ha puesto en marcha la campaña ‘A ti también te puede tocar’. El objetivo es dar visibilidad a la importancia de las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas (ERAS). Entre las mismas se encuentra la esclerodermia, el lupus o el síndrome de Sjögren, entre otras. Todas ellas aparecen en personas jóvenes y sus causas a día de hoy son bastante desconocidas.

Tratamiento de la esclerodermia

En España se estima una prevalencia de 277 casos de esclerosis sistémica por millón de habitantes. Esto supone que hay aproximadamente 13.000 afectados por esta enfermedad autoinmune sistémica que, en algunos casos, puede llegar a ser muy grave. Actualmente, existen tratamientos dirigidos a controlar la inflamación, la fibrosis y la vasculopatía que son características de esta patología. Para prevenir el avance de la enfermedad y la aparición de deformidades, debe iniciarse el tratamiento lo más tempranamente posible. Por ello, es muy importante que se conozca la patología

Actualmente, con la mejoría en el manejo global de la enfermedad y el diagnóstico más precoz y de casos más leves, la supervivencia ha mejorado. En concreto, a cinco y diez años en la última década, situándose alrededor del 90 y el 84 por ciento, respectivamente.