La telemedicina y la telefarmacia han sido formas digitales implementadas durante la pandemia ocasionada por la COVID-19. Muchos expertos han augurado que han llegado para quedarse. Es por ello que desde la Sociedad Española de Directivos de Salud (SEDISA) ven necesario regular y garantizar la seguridad de la telemedicina. En concreto, ven necesario un plan estratégico de incorporación de tecnologías al sistema. Más allá de las llamadas telefónicas, este debe centrarse en la implementación de la monitorización, el seguimiento y las recomendaciones e instrucciones médicas.

“Para aportar calidad a la asistencia sanitaria y eficiencia al sistema, la implementación debe ser estratégica y desde un punto de vista global”, expone José Soto, vocal de SEDISA. Lo hacía durante el encuentro digital ‘Reorganización de los Hospitales. Telemedicina y Telefarmacia en el post COVID-19’ organizado por SEDISA, con la colaboración de Janssen.

Durante el mismo se ha insistido en la necesidad de regular y garantizar la seguridad de la telemedicina y la telefarmacia. Para ello, se apuesta por incluir los en los objetivos de los contratos programa y en el modelo asistencial. Todo ello en términos de equidad en el acceso a ambas por parte de los pacientes, pero también en base a las necesidades de los mismos.

Todos los participantes han coincidido, además, en la importancia de garantizar la seguridad de los pacientes y la seguridad jurídica de los profesionales sanitarios en el uso de la telemedicina y la telefarmacia.

Seguridad de la telemedicina y la telefarmacia

Por una parte, la telefarmacia ha dado un salto cuanti y cualitativo importante durante la pandemia. Mientras que la teledermatología es una de las especialidades más avanzadas al respecto desde antes de la crisis.

Según Miguel Ángel Calleja, jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, “la telefarmacia conlleva mucho más que la dispensación de medicamentos en el domicilio de los pacientes, de forma que debe incorporar también otras acciones”. Centradas en la seguridad, estas pasarían por la revisión del tratamiento, la monitorización y la adherencia al mismo por parte de los pacientes.

Respecto a la teledermatología,  se manifestaba Pedro Jaén, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. “El hecho de que las imágenes puedan viajar, mejora la efectividad de la asistencia sanitaria y la eficiencia en el uso de los recursos”. Pero sigue siendo necesario asegurar la seguridad en esta área de la telemedicina.