Es un hecho que la situación de los pacientes de hepatitis C en España ha conseguido un cambio radical gracias a las nuevas terapias. De hecho, gracias al Plan Estratégico Nacional para el Abordaje de la Hepatitis C en el Sistema Nacional de salud, según cifras de mayo de 2019, se han tratado con  agentes antivirales directos  a más de 130.000 pacientes. Sin embargo, todavía hay más de 76.500 personas en España afectadas con el VHC y se estima que unas 22.500 aún no han sido diagnosticadas. Ante este hecho, la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) reclama un plan global que permita que la erradicación de la hepatitis C sea una realidad en España. Este plan global, debería ser multidisciplinar e inclusivo, basado en la equidad, la mejor evidencia científica, universal y ejecutable por parte de las Administraciones sanitarias.

Para profundizar sobre esta cuestión se ha publicado una Guía de Práctica Clínica, titulada Eliminación de la hepatitis C. Documento de posicionamiento de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), en cuya elaboración han participado casi 30 especialistas.

En la misma se explica que  es necesario  poner en práctica un amplio número de recomendaciones, agrupables en cinco grandes categorías: cribado del VHC en función de la edad, de la existencia de factores de riesgo clásicos de adquisición de la infección, búsqueda activa de pacientes diagnosticados con anterioridad y desarrollo de estrategias de microeliminación en poblaciones vulnerables;  simplificación del diagnóstico del VHC (diagnóstico en un solo paso y diagnóstico en el punto de atención del paciente);  simplificación del tratamiento de los pacientes y mejora de los circuitos asistenciales; medidas de política sanitaria, y, finalmente, establecimiento de indicadores de eliminación del VHC.

Estudios recientes

Cabe recordar que recientes estudios cifran la tasa actual de seroprevalencia del VHC en España entre el 0,8 y el 1,2 por ciento en la población adulta, mientras que entre el 0,2 por ciento y el 0,4 por ciento tienen una infección activa por VHC sin saberlo y, por lo tanto, están en riesgo de desarrollar a medio-largo plazo una cirrosis hepática y sus complicaciones asociadas como el cáncer de hígado o la necesidad de un trasplante hepático. Actualmente, se calcula que el VHC sigue siendo la causa del 20 por ciento de los trasplantes de hígado. Por otra parte, la aparición de los antivirales orales que permiten curar al 97 por ciento de los pacientes afectados convierte la eliminación del VHC en una posibilidad real.

En este contexto, José Luis Calleja, vicepresidente de la AEEH, afirma que “este plan global pretende ser un marco en el que tengan cabida todas las iniciativas y herramientas potencialmente útiles para conseguir dicha eliminación”. De esta forma, desde la asociación insisten en que el plan se fundamenta en principios como la multidisciplinariedad, asegurada gracias a la participación de un amplio grupo de profesionales; la equidad en todas las medidas propuestas; la inclusividad, al incorporar medidas locales, regionales, nacionales e internacionales de eficacia frente al VHC, así como todos los elementos de la cadena asistencial; la universalidad, ya que se ha buscado que este plan sea universal y ejecutable por parte de todas las administraciones sanitarias; y, sobre todo, la mejor evidencia científica disponible.