La ayuda profesional para algún tipo de adicción no siempre llega por parte del especialista, otros síntomas resultantes del problema principal son los que orillan al paciente a acercarse, sin embargo, no puede o no quiere afrontar la verdadera causa de su malestar.

Es importante aclarar que en la actualidad se consideran adicciones no solo las conductas que incluyen sustancias, sino también toda actividad en la que se ejerce poco o nulo control de los impulsos para el placer propio como son los videojuegos, el uso de Internet, las prácticas sexuales, los juegos patológicos, los gastos o la alimentación compulsivos, entre otros.

La mayoría de los diagnósticos de adicción están relacionados con una mala calidad de vida la cual afecta en temas físicos (síntomas diversos), como en temas emocionales y pueden coexistir, como sucede frecuentemente, con enfermedades mentales de personalidad y de estado de ánimo.

En el gremio médico se suelen identificar estos trastornos a través de test internacionales como son el EIGHT (The Early Intervention Gambling Health Test), el OGS (South Oaks Gambling Screen), así como métodos de entrevista como el DSM-IV (DSM Gambling Screen) o el Bulimic Investigatory Test Edinburgh17 (BITE), Eating Disorder Inventory.

En Latinoamérica, la Organización Panamericana de la Salud cuenta con el cuestionario internacional ASSIST (Alcohol, Smoking and Sustance Involvement Screening Test), que puede ayudar con el diagnóstico de trastornos mentales y del comportamiento, así como problemas por el uso de sustancias psicoactivas y tarda no más de 15 minutos en su aplicación.

La importancia de este tipo de test es que ayudan a determinar si ya existe un consumo dependiente o una conducta de riesgo como la experimentación o la recreación que con el tiempo puede volverse adictiva, de esta manera se elige el tipo de intervención que el paciente necesita.

Toda estrategia de detección debe ser sustentada por alternativas comunitarias, apoyo al tratamiento ambulatorio y control de la medicación en caso de necesitarlo. Cuanto antes exista un diagnostico e intervención se reducen los costos de tratamiento y se obtiene una mejor asimilación del mismo.

ASSIST solo puede ser realizado por profesionales de la salud capacitados para presentar las consecuencias que la adicción puede atraer, es necesario actualizar a médicos de primer contacto y pediatras para tratar las adicciones de manera oportuna y definir si tienen o no relación con algún problema mental e incluir ésta atención como si fuera de rutina, como se ha hecho en otros países.