“Consideramos que el conjunto de la Unión Europea debe seguir trabajando, sobre todo en lo que se refiere a combatir la resistencia microbiana y en disponer, porque lo necesitamos, de nuevas armas terapéuticas, así como poner el foco en la investigación”. Estas son las palabras que la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, ha declarado en Luxemburgo en una reunión de los ministros europeos de Sanidad, en la que ha tenido especial protagonismo el consumo de antibióticos.

En concreto, Carcedo  ha pedido más esfuerzos para enfrentar juntos el exceso del consumo de antibióticos por los europeos. Según datos de la Comisión Europea, que hace dos años presentó una ‘hoja de ruta’ para afrontar este problema de manera más coordinada entre los países de la UE, la resistencia antimicrobiana causa unas 33.000 muertes al año en los Veintiocho. Además, su impacto en la salud de los europeos tiene un coste aproximado de 1.500 millones de euros anuales en por el gasto en cuidados y pérdida de productividad. Los europeos consumen al año 12.000 toneladas de antibióticos.

En lo que respecta a España, ha informado de que tiene niveles “importantes” de consumo de antibióticos, pero ha destacado el plan específico puesto en marcha a nivel nacional ha dado buenos resultados y se ha reducido en un 7 por ciento su uso humano y un 14 por ciento su uso veterinario. Pese a ello, según un estudio de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, la Agencia de Medicamentos Europea y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, España es el país de Europa que más antibióticos consume (más de 3.000 toneladas anuales), seguido de Italia, con 2.000 toneladas; Alemania con 1.500 y Francia con 1.400.

El debate de los homeopáticos

En otro orden de cosas, Carcedo, ha avanzado que la próxima semana estará listo el análisis científico-técnico sobre los 12 productos homeopáticos que optan a ser validados como medicamentos en España por su utilidad terapéutica. De esta forma la ministra explicaba que “estableceremos los mismos requisitos que a cualquier otro medicamento, como son la efectividad, calidad y seguridad del paciente. La próxima semana tendremos listo el análisis de estos 12 productos”.

Igualmente, la ministra ha matizado que en los casos en los que exista una ausencia de evidencia científica,  la Comisión Europea debe seguir avanzando  hacia la restricción de estos productos. “No podemos mirar a otro lado cuando, de forma reiterada y sistemática, se demuestra que no existe ninguna evidencia científica de utilidad terapéutica de esta hipótesis de ciencia, que ha quedado en vía muerta porque no ha demostrado ninguna eficacia. El mundo científico tiene que imponerse. Eso debe trasladarse a la normativa europea. Ese debe ser el camino”.

Por último, en relación a la política farmacéutica de España, María Luisa Carcedo ha aclarado que “no ha habido ningún cambio”  en la necesidad de receta para acceder a determinadas dosis de medicamentos, como ibuprofeno 600mg o paracetamol 1g. La ministra reconoce que la puesta en marcha del sistema de control de la trazabilidad de los medicamentos ha hecho que “la exigencia del cumplimiento de la norma sea más eficaz” y que “ahora sí se exijan las recetas y antes en algunos casos no se hacía”, pero reivindica que la norma ya estaba.