El cáncer de tiroides es el noveno tumor más prevalente en el mundo y, en España, supone aproximadamente, 3000 nuevos casos al año, según las últimas estadísticas. Pese a ello, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) asegura que el aumento de incidencia no se traduce en un aumento de mortalidad.

De hecho, la mortalidad por cáncer de tiroides en España se ha reducido un 15 por ciento  en los últimos años, según datos dados a conocer por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Esta reducción de la mortalidad ha sido  gracias a un aumento de casos con un diagnóstico precoz. En palabras de Pablo Parente, presidente de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo, “la revisión inmediata por el otorrinolaringólogo de nódulos en la base del cuello y la realización de ecografías cervicales permiten el hallazgo de lesiones en el tiroides en fases iniciales, en las que el porcentaje de curación supera el 95 por ciento”.

Es por ello que, con motivo del Día Nacional del Cáncer de Tiroides, la SEORL-CCC y la SEEN insisten en la importancia de acudir al médico en el menor tiempo posible, para que derive al especialista más adecuado ante la aparición de un nódulo persistente en la base del cuello.

Un abordaje multidisciplinar

Por otro lado, otro factor que ha influido en la mejora de la supervivencia es el abordaje multidisciplinar. A este respecto, Pablo Parente añade que “el abordaje de este tipo de tumores compete a varias especialidades como endocrinología, otorrinolaringología, cirugía, oncología, medicina nuclear, radiología, etc. La base del tratamiento es la extirpación de la lesión, realizada por cirujanos de cabeza y cuello especializados en tiroides”.

Además, cabe reseñar que existe una importante variabilidad en este tipo de tumores. “Por un lado, están los originados en las células foliculares de tiroides denominados carcinomas diferenciados de tiroides, entre los que se incluyen el carcinoma papilar, el folicular y el oncocítico y que suponen más del 90 por ciento de los casos”, señala el doctor Parente. Y por otro lado, “están los originados en las células parafoliculares (carcinoma medular) y los carcinomas anaplásicos.  Cada uno de ellos, tiene un diferente tratamiento y pronóstico”.

Por último, Juan Carlos Galofré, coordinador del Área de Conocimiento de Tiroides de la SEEN, apunta que a este respecto, el reto pendiente en el cáncer de tiroides es llegar a conocer qué nódulo tiroideo maligno va a ser agresivo y cuál no. Hay carcinomas papilares de tiroides que no crecen y no generan metástasis, incluso que pueden llegar a desaparecer espontáneamente. Pero una gran minoría de carcinomas papilares son agresivos y metastatizan en el cuello, en el pulmón o en el hueso. Seguramente el estudio de marcadores genéticos y moleculares nos aportará en el futuro información valiosa en este sentido”, concluye el doctor Galofré.