España prevé la eliminación de la hepatitis C entre 2023 y 2024. Son cálculos de Javier García-Samaniego, jefe de grupo del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) en el Hospital Universitario La Paz de Madrid y coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España.

El objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es erradicar esta enfermedad en 2030. Considera que será posible gracias a los tratamientos y a la búsqueda activa de pacientes tanto en colectivos vulnerables como en población general.

García-Samaniego ha recordado que la “hepatitis A se transmite entre personas sobre todo por la inadecuada higiene de manos o la ingesta de alimentos contaminados”. “La prevalencia en España es actualmente baja, pero en los años 60, por ejemplo, era una patología frecuente porque la mayoría de los niños pasaba la infección de forma asintomática y con gran capacidad de contagio a través de las manos”.

En cuanto a la hepatitis E, la mayoría de los casos en España proceden de zoonosis y están relacionados con la cabaña porcina. La infección se transmite a los humanos por comer carne contaminada mal cocinada y puede derivar en una hepatitis aguda.

El tipo B se transmite por contacto con la sangre o los fluidos corporales de personas infectadas. Las principales vías de contagio son la perinatal, entre niños, por inyecciones y transfusiones o por prácticas sexuales sin protección. En cuanto al virus de la hepatitis C (VHC), su transmisión es parenteral y la infección se produce por contacto directo con sangre infectada.

Tratamientos para la eliminación de la hepatitis C

El coordinador de la Alianza ha indicado que “en el caso de la VHC no se cuenta con vacuna por ser un virus muy esquivo”.  Sí existen tratamientos que aportan “una tasa de curación extraordinaria, de prácticamente el cien por cien, y existe un acceso real a ellos de toda la población española”.

El Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C (PEACH) se aprueba en 2015 con una priorización de los tratamientos para los pacientes con fibrosis hepática moderada-avanzada. “Desde 2017 el acceso es universal, y quien se diagnostica de hepatitis C se cura”, ha comentado García-Samaniego.