La Organización Nacional de Trasplantes ha presentado su balance de actividad en 2019, pudiendo afirmar que España mantiene su liderazgo mundial en donación de órganos, como lo lleva haciendo en los últimos 28 años.  Respecto a las cifras concretas de 2019, destaca que se han alcanzado los 48,9 donantes por millón de población (p.m.p.), con un total de 2.301 donantes.

En total, se han realizado 3.423 trasplantes renales, 1.227 hepáticos, 300 cardíacos, 419 pulmonares, 76 de páncreas y 4 intestinales. También aumentan en un 14 por ciento los trasplantes renales de donante vivo, con un total de 335 (frente a los 293 de 2018). Este tipo de trasplante supone casi el 10% del total de trasplantes renales. Todo ello supone un total de 5.449 trasplantes de órganos sólidos.

Comparando con cifras anteriores, aumenta un 2,7 por ciento el número de donantes, hasta los 2.301. De ellos, el 32 por ciento ya lo son en asistolia, que crece un 18 por ciento. También remonta la donación renal de vivo, con un incremento de un 14 por ciento.

Pese a estos esfuerzos, persiste un número importante de pacientes en lista de espera, pendientes de un órgano. A 31 de diciembre de 2019, se sitúa en 4.889 pacientes. De ellos, 93 son niños.

Diferencias por CC.AA

Los datos de la ONT también diferencian las cifras por CC.AA. Así, son diez las Comunidades Autónomas superan los 50 donantes p.m.p. De ellas, una registra datos cercanos a los 90 donantes p.m.p y dos sobrepasan los 60 donantes p.m.p.

En concreto, Cantabria vuelve a liderar el ranking, con una tasa de 89,7 donantes p.m.p. Le siguen, por este orden, País Vasco (65), Murcia (63,8) y Baleares (54,4).  En cuanto al incremento en el número de donantes en términos absolutos, destaca en primer término Cataluña, seguida de Aragón, Galicia, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana.

Respecto a otros datos, la ONT cifra en 1.200 los pacientes trasplantados gracias al intercambio de órganos entre Comunidades Autónomas, lo que supone un 24 por ciento del total.

Asimismo, las negativas familiares se sitúan en un 14 por ciento. Este porcentaje se reduce a un 9,5 por ciento en el caso de los donantes en asistolia. Por otra parte, los donantes fallecidos por accidentes de tráfico se sitúan en un 4,4 por ciento, uno de los más bajos de la última década.

En cuanto a la edad de los donantes, más de la mitad (56,4 por ciento) supera los 60 años, el 32 por ciento supera los 70 y un 8,5 por ciento los 80. La edad máxima de un donante efectivo se sitúa en 91 años lo que ha permitido realizar un trasplante de hígado.