Se estima que hay en España unas 130.000 personas con VIH. El 50 por ciento de los nuevos casos se produce en personas menores de 25 años y casi un tercio corresponde a personas de entre 25 y 29 años. Además, el 92 por ciento de la población española afirma tener información sobre cómo protegerse frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), pero solamente un 15 dice hacerlo utilizando siempre preservativo durante las relaciones sexuales, frente a un 39 por ciento que asegura no usar ninguna medida de protección, según ha afirmado Mª José Galindo, presidenta de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA), sociedad que organiza el XVIII Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que se celebra en Sevilla del 22 al 24 de marzo y cuyo lema es "VIH y VHC: dos epidemias convergentes".

En cuanto al virus de la hepatitis C, según los últimos estudios de prevalencia realizados en España,  y tal y como indica Fernando Lozano, director del Plan Andaluz frente al VIH/Sida y otras ITS y presidente del Comité Organizador del Congreso Nacional sobre el Sida e ITS, el número de personas con infección por el VHC activa es del 0,3 por ciento de la población general, y se estima que entre un 50 y un 75 por ciento de dicha población no está todavía diagnosticada.

El problema se agrava cuando ambas infecciones coexisten porque, señala el director del Plan Andaluz, frente al VIH/Sida y otras ITS, ambas infecciones tienen muchos aspectos comunes como el número de personas que viven con ellas sin saberlo. "Se estima que un 25 por ciento no sabe que está infectada por el VIH", afirma. Durante muchos años infección por VIH y VHC han ido juntas, empeorando el pronóstico vital de los pacientes, tal y como apunta por su parte Mª José Galindo. Afortunadamente, "ahora disponemos de terapias que nos permiten curar la infección por VHC, y de tratamientos seguros y eficaces que nos han permitido convertir el VIH en una enfermedad crónica, aunque, en este caso, todavía no hemos logrado la curación". La presidenta de SEISIDA destaca que nos encontramos en un escenario "en el que se empieza a hablar de la posibilidad de curación-erradicación de ambas epidemias, aunque ese horizonte todavía se vislumbra lejano y va a ser un camino difícil".

La buena noticia es que la coinfección se ha reducido, fundamentalmente por dos razones, señala Fernando Lozano: "por la drástica reducción del uso de drogas por vía intravenosa, práctica que constituía la forma más eficaz de transmisión del VHC y originaba tasas de coinfección de hasta el 90 por ciento. El segundo motivo, aun más relevante, es la aparición de fármacos de acción directa contra el VHC, que consiguen la erradicación del virus en casi la totalidad de los pacientes coinfectados".

En opinión del profesor Jeffrey Lazarus, investigador Asociado ISGlobal del Hospital Clínic de  Barcelona,  "España es un gran ejemplo de país que no solo tiene una estrategia para el VHC, sino que la está implementando con más que 60.000 personas curadas en poco tiempo", señala. EAunque, advierte Lazarus, el interés a nivel político ha disminuido, confía que ello no haga que no haya personas que no se puedan curar al no recibir el tratamiento.

En sentido, Lazarus se ha referido a la "Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas" que desarrolló la OMS en 2016 y la ha calificado de "excelente". "La gran meta es la eliminación de hepatitis como una amenaza a la salud pública". Aunque, reconoce, hay muchos obstáculos que incluyen la falta de estrategias a nivel nacional, el coste de los medicamentos y problemas relacionados con en el sistema de salud que incluyen cribado, relaciones con comunidades con alto riesgo, gestión de los pacientes diagnosticados, etc. A pesar de ello, "con esta estrategia esperamos grandes cambios. la cuestión es cuánto tiempo van a tardar en llegar".

Entre los desafíos pendientes que se plantean para controlar la epidemia de la hepatitis C, Lozano destaca que "hay que evitar que continúen infectándose más personas a través de relaciones sexuales, diagnosticar a las que ya están infectadas pero no lo saben y tratar a todos los pacientes con hepatitis C". En el caso del VIH, Mª José Galindo afirma que hay retos múltiples: "es necesario concienciar a la población de cuál es la situación actual del VIH, de cuáles son las vías de transmisión y seguir trabajando en la prevención. Además, un mejor conocimiento de la enfermedad es fundamental para eliminar el estigma y la discriminación".