La actual pandemia nos ha demostrado, una vez más, la importancia de las vacunas. Los programas de vacunación son, no obstante, una de las medidas de Salud Pública con impacto en la disminución de la carga de enfermedad. Igualmente en mortalidad y los costes asociados de un gran número de enfermedades transmisibles. Sin embargo, aún existen segmentos de la población reacios a las mismas o con menor capacidad de acceso a vacunas que nos están financiadas. Es por ello que los estudios de seroprevalencia ayudan a saber cuál es el nivel de inmunidad de diferentes patologías en una sociedad.

No solo se han realizado estudios de prevalencia sobre el impacto del coronavirus. También existen trabajos previos en este sentido. Es el ejemplo del recientemente publicado 2º Estudio de Seroprevalencia en España 2017-2018.  Se trata de una segunda edición de un primer trabajo realizado hace ya más de veinte años. El mismo es fundamental para la prevalencia de inmunidad de la población general frente a las enfermedades inmunoprevenibles. Asimismo, para conocer el éxito de las diferentes campañas de vacunación.

En concreto, estos estudios de seroprevalencia analizan: poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, sarampión, rubeola, parotiditis, varicela, enfermedad meningocócica invasora por serogrupo C, hepatitis A, hepatitis B y D, hepatitis C, hepatitis E e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Estudios de seroprevalencia en la población española

La primera conclusión es que en España existe un porcentaje más alto de respuestas favorables a la vacunación . Igualmente acerca del conocimiento de las medidas preventivas en los grupos de edad más jóvenes. Así, se observa que las coberturas de vacunación documentadas en las cartillas recibidas eran altas y coherentes con los calendarios vigentes según los grupos de edad.

Por patologías se puede concluir, por ejemplo, que la prevalencia de infección por el VHB ha disminuido significativamente desde la realización del estudio anterior en 1996. La prevalencia de infección activa por VHB y de mujeres portadoras de AgHBs es también muy baja.

En cuanto a hepatitis C, el nivel de prevalencia de infección en España es bajo, especialmente en lo que se refiere a prevalencia de infección activa. La prevalencia es mayor en hombres y en personas nacidas fuera de España.

Sobre el VIH se concluye que las características de la población estudiada, con menor representación de los grupos de población más expuestos, puede justificar la obtención de una estimación inferior a la de la población general.

Otras vacunas a analizar

Igualmente, cabe destacar que la introducción de la vacuna de la varicela en el calendario de vacunación se refleja en el aumento de la seroprevalencia de anticuerpos en el grupo de menor edad (2-5 años). Todavía es pronto para observar el efecto de la vacunación infantil en los otros grupos de edad.

Por otra parte, se ha observado un descenso de la población con títulos de anticuerpos protectores para el sarampión a partir del grupo de edad 10-15 años hasta 30-39 años. Este es más pronunciado en el grupo 20- 29 años. El mismo puede deberse a la pérdida de protección serológica a medida que pasa el tiempo desde la vacunación con la segunda dosis de triple vírica. Por todo ello, será necesario evaluar la necesidad de nuevas estrategias de vacunación a medio y largo plazo en ciertos grupos de población.