Redacción, Madrid.-En la actualidad se producen en España más de 7.500 ingresos anuales causados por la enfermedad tromboembólica venosa (ETE) como primera causa, calculándose, por otra parte, más de 75.000 las que no llegan a diagnosticarse.

Según estudios poblacionales recientes, la incidencia anual de la ETE profunda es de 50 por 100.000 personas y la de tromboembolismo pulmonar de 70 por 100.000. También se sabe que en EE.UU. esta dolencia es responsable de una de cada 10 muertes en el ámbito hospitalario.

Sin embargo, tal como opinan ciertos expertos, "la incidencia real del problema podría ser mayor, ya que la mayoría de las ETE cursan de forma asintomática, por lo que en el tratamiento profiláctico radica la clave para intentar reducir la incidencia de esta enfermedad.

Aunque en la actualidad existen diversas guías de prevención para pacientes quirúrgicos, cuatro Sociedades Científicas andaluzas como la de Medicina de Familia, Angiología, Hemostasia y la de Medicina Interna han tenido la incoativa de editar una nuevo manual sobre la profilaxis de esta patología.

Su principal objetivo es el de facilitar la toma de decisiones a médicos de A.P., Medicina Interna y ostras especialidades médicas. Quienes deben considerar el riesgo acumulado de todas las circunstancias clínicas que se observen, así como las evidencias que apoyan o no el inicio de una prevención en un paciente concreto. Una de sus principales virtudes es que el documento identifica 30 factores de riesgos para desarrollar ETE, tanto de pacientes ingresados como ambulatorios.

Para establecer el riesgo de ETE en los procesos identificativos, los autores compararon la incidencia observada en esta enfermedad en cada uno de los procesos con la observada en la patología quirúrgica. Según los expertos, "el riesgo de sufrir ETE en una operación está bien establecido y aceptado por la comunidad científica, clasificándose en muy alto, alto moderado y bajo".

Los autores de la guía, patrocinada por Aventis Pharma, han subrayado el rigor con el que se ha elaborado, ya que aseguran "haber aplicado al proceso de elaboración de la misma los criterios de evaluación del instrumento AGREE (Valoración de Evaluación e Investigación de Guías Médicas).