E.P. Barcelona.- La frustración de miles de ciudadanos europeos por el inicio de la guerra en Irak y por el apoyo de los gobiernos de España y Gran Bretaña a los ataques de Estados Unidos comportará "trastornos psíquicos" a la población, según ha explicado la vicesecretaria del Colegio Oficial de Psicólogos de Barcelona, Catherine Perelló.

Según esta especialista en medicación y resolución de conflictos, la población occidental "ve el inicio de la guerra como una posible amenaza por la posibilidad de que los países que apoyan los ataques sufran atentados terroristas". "Ante una amenaza o frustración, el cuerpo lidera hormonas que pueden dañar los tejidos, mientras que la presión arterial, la respiración y el ritmo del corazón se acelera", señaló.

Posteriormente, las personas "racionalizan esta ‘respuesta biológica'" pero "el mal inicial ya está hecho", explicó Perelló. Esta misma reacción se da con personas "que sienten frustración ante el inicio de la guerra, porque los políticos no han hecho caso al rechazo que han mostrado ante los ataques".

Aún así, esta psicóloga considera que las movilizaciones y las concentraciones a favor de la paz "han servido para que los políticos cambien un poco su discurso y sus manifestaciones en público". Además, "es una fórmula que los ciudadanos tienen para mostrar su rechazo y hacer lo que está en sus manos", explicó.

Como explicar la guerra a los niños

Respecto a la actitud que deben tener los padres con sus hijos, Perelló defendió que la familia explique "el conflicto" a los niños, aunque "sin causar alarmismo". "Los padres deben explicarles la guerra haciendo paralelismos con la amistad o las peleas que los pequeños tienen con sus amigos". "Decirles que los puñetazos no sirven para nada y que la vía es dialogar y hablar", explicó.

Perelló apoyó el hecho de que los profesores hablen sobre el conflicto de Irak en las aulas. "Es necesario porque los niños son los ciudadanos del futuro", señaló Perelló. Para esta especialista, padres y educadores "deben hablar abiertamente del tema" con los niños porque, en ocasiones, los más pequeños "creen entender las cosas y la verdad es que no lo comprenden", aseveró.