El deporte ayuda a que el organismo responda mejor al impacto de los tratamientos en personas con cáncer. En concreto, está demostrado el efecto terapéutico del deporte para paliar los efectos secundarios y elevar el estado de ánimo, de modo que las personas afronten el tratamiento con mayor fortaleza mental. Esta es la conclusión del libro Deporte y Cáncer, tercera parte de la trilogía que Sanitas y la Universidad Camilo José Cela han impulsado para poner en valor los beneficios de la actividad física sobre la salud.

El mismo está respaldado por la opinión de los 33 especialistas en Oncología, Reumatología, Psicología, Anestesiología, Medicina Deportiva, Geriatría, Pediatría, Medicina Física y Rehabilitación y Endocrinología y Nutrición de los hospitales universitarios Sanitas La Moraleja y Sanitas La Zarzuela, el Hospital Virgen del Mar y la Cátedra Olímpica Marqués de Samaranch de la Universidad Camilo José Cela, en Madrid.

Un abordaje completo

Como ha resumido Miguel Ángel Julve, director ejecutivo del Campus Madrid de Sanitas Hospitales, “nuestro objetivo es mostrar cómo el deporte y la actividad física ayudan a prevenir y tratar distintos tipos de cáncer, con un lenguaje comprensible por cualquiera, pero con el rigor académico y clínico necesario”.

De esta forma, el libro pretende ser un manual para que profesionales asistenciales, del mundo del deporte, familiares de personas con cáncer, pacientes con diagnóstico en curso o cualquier persona puedan tener referencias solventes sobre cómo introducir la práctica deportiva en la vida de una persona con cáncer.

Para ello, el manual incorpora también capítulos centrados en la importancia de la nutrición, con recetas y consejos específicos para cuidar la alimentación durante el tratamiento del cáncer, así como un apartado centrado en la psicología y la actividad física.

Para para presentación del mismo se ha contado con la colaboración de Sara Andrés como madrina, medalla de bronce en el Mundial de Atletismo de Londres en 400 y 200 metros lisos, quinta en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro y miembro del Equipo Sanitas. ““El deporte forma parte de mi vida desde siempre. Tras la amputación de mis piernas, cuando superé la parte de aprender a andar, encontré el modo de regresar a la práctica deportiva. Incluso tras el diagnóstico de cáncer de tiroides, la misma tarde en la que me comunicaron la noticia, me fui a entrenar. El deporte me lo ha dado todo. Es mi modo de mejorar mi salud”, exponía a modo de reflexión final la deportista.