Una nueva investigación internacional ha revelado que el vínculo entre el colesterol (LDL-C) y los malos resultados de salud, como el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular, puede no ser tan fuerte como se pensaba.

La investigación, publicada en la revista ‘JAMA Internal Medicine’, cuestiona la eficacia de las estatinas cuando se prescriben con el objetivo de reducir el colesterol LDL y, por tanto, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares (ECV).

Investigaciones anteriores han sugerido que el uso de estatinas para reducir el C-LDL afecta positivamente a los resultados de salud, y esto se refleja en las diversas iteraciones de las directrices de los expertos para la prevención de las ECV. En la actualidad, los médicos suelen recetar estatinas.

Sin embargo, los nuevos hallazgos de esta investigación de la Universidad de Medicina y Ciencias de la Salud, en Irlanda, en colaboración con científicos de la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos), el Instituto para la Libertad Científica de Dinamarca y la Universidad Bond de Australia, contradicen esta teoría, al descubrir que esta relación no era tan fuerte como se pensaba.

Reducción del LDL-C mediante estatinas tuvo un impacto poco consistente

Por contra, la investigación demuestra que la reducción del LDL-C mediante estatinas tuvo un impacto poco consistente y no concluyente en los resultados de las ECV, como el infarto de miocardio (IM), los accidentes cerebrovasculares y la mortalidad por todas las causas.

Además, indica que el beneficio global de tomar estatinas puede ser pequeño y variará en función de los factores de riesgo personales del individuo.

La autora principal del artículo, la doctora Paula Byrne, del Centro de Investigación de Atención Primaria del Departamento de Medicina General del RCSI, señala que "hace tiempo que se dice que reducir el colesterol disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, y que las estatinas ayudan a conseguirlo. Sin embargo, nuestra investigación indica que, en realidad, los beneficios de tomar estatinas son variados y pueden ser bastante modestos", apunta.

Los investigadores sugieren que esta información actualizada se comunique a los pacientes mediante la toma de decisiones clínicas informadas y la actualización de las directrices y políticas clínicas.