Coronavirus: técnicamente estamos ante una fase de contención de la epidemia en la cual se aspira a que el nuevo agente no se incorpore como un agente habitual en la patología de la especie humana. La idea es evitar que haya cadenas de transmisión continuas y se convierta como el virus de la gripe. “Tenemos noticias de que en China han empezado a disminuir los casos gracias a las medidas adoptadas, y es una buena noticia, porque quiere decir que realmente lo podemos conseguir en otros sitios donde ha habido transmisión”, señala Pere Godoy, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, y especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, que ha concedido una entrevista a EL MÉDICO INTERACTIVO.

En la actualidad, ¿en qué momento nos encontramos?

Estamos en una fase de contención. Los profesionales de vigilancia de salud pública tienen un papel destacado, porque es necesario detectar todos los casos uno a uno, aislarlos e investigar la fuente de infección. Se está haciendo bien y esperamos que tenga efecto.

¿Qué información debe manejar el médico para estar al día?

Básicamente tiene que estar muy atento a las infecciones respiratorias agudas que consulten y que, además, reúnan el criterio de que puedan haber estado expuestas a una de las zonas de riesgo, fundamentalmente en el norte de Italia o la provincia china de Hubei, entre otros sitios concretos.

En caso de sospecha, deben activar lo que se llama ‘un caso probable’, junto con las unidades de Salud Pública. Los médicos de hospitales, además, deben estar atentos a las neumonías, si después de hacer toda la batería diagnóstica no han encontrado el diagnóstico oportuno, incluso en pacientes que no reúnan el criterio de haber viajado fuera de España ni haber estado expuestos a casos conocidos de coronavirus.

Este nuevo criterio ha servido para detectar los casos de Torrejón de Ardoz, entre otros, y de forma retrospectiva, el caso de Valencia (el paciente fallecido dio positivo, post mortem, en el test del coronavirus realizado en el Hospital Arnau de Valencia) y el de Vitoria.

El hecho de cambiar este criterio nos ha parecido una muy buena decisión, porque ha aumentado la sensibilidad para detectar casos. Los médicos que atienden a los pacientes con neumonía en los hospitales tienen que estar atentos a esta posibilidad.

¿Qué pacientes son especialmente vulnerables?

Los personas con más edad son más vulnerables. También los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con enfermedades cardiovasculares o insuficiencia renal. De hecho, son buena parte de los grupos que reúnen criterios de gravedad para la gripe, con lo cual es un perfil de paciente bien conocido por el sistema sanitario y por los médicos. Más del 80 por ciento de los pacientes presentan casos realmente leves, pero cuando tienen las comorbilidades mencionadas pueden evolucionar de forma negativa.

Se ha hablado de la posibilidad de no retirar a médicos asintomáticos con riesgo de coronavirus. A su juicio, ¿cómo deben actuar?

En el caso de que el médico esté en investigación, lógicamente, tiene que dejar de trabajar y estar aislado. En general, todos los facultativos que atienden a los pacientes están en una situación de riesgo superior a la población. Ocurre lo mismo con todas las enfermedades que se transmiten por vía respiratoria, como la gripe, el sarampión o la tuberculosis.

Si a un médico se le detecta el coronavirus o se le detecta algún síntoma debe estar aislado. Si se encuentra clínicamente bien, puede quedarse en su domicilio. Hasta que no se constate que ha superado la enfermedad y que presenta los resultados de control negativos al coronavirus no se puede volver a incorporar al trabajo.

¿Qué inversiones o recursos serían necesarios para mejorar el control de la situación?

En estos momentos estamos en una fase de contención, y lo fundamental, donde se tiene que poner el foco y de lo que hay evidencia que funciona, es básicamente en detectar cada uno de los casos, que no se escape ninguno. Es muy importante poner todos los recursos para que los centros sanitarios y los profesionales de Salud Pública puedan controlar la situación.

¿Se logrará contener la transmisión del virus?

Teniendo controladas las fuentes de transmisión, haciendo el seguimiento necesario para constatar la evolución y recuperación de los pacientes y controlando los posibles contactos expuestos a ellos, además de lograr que no haya transmisión en los centros sanitarios y destinar recursos y esfuerzos, podemos conseguir contener la transmisión del virus… y creo que en estos momentos todavía estamos a tiempo. Si se alcanza este objetivo habremos solucionado el problema. Si, por el contrario, se produjera una transmisión incontrolada, entraríamos en otra fase y habría que poner en marcha otras medidas.

¿Qué datos se manejan respecto a la letalidad de esta enfermedad?

Si en el denominador se pone el número total de personas afectadas que se conocen o están registradas, y en el numerador se pone el número de muertes, la letalidad comprobada actualmente es del 2 por ciento.

Ha comentado que en China están consiguiendo contener la epidemia, ¿qué medidas han adoptado?

Además de las comentadas, como detección y aislamiento de los enfermos, seguimiento de los contactos, etc., en este país han aplicado otras más severas para asegurar el distanciamiento social de la población, cancelación de eventos, cierre de escuelas, evitar aglomeraciones, etc. En definitiva, han cerrado una ciudad y han tomado una serie de medidas muy contundentes porque allí había transmisión descontrolada, algo que en España claramente no hay. Aquí tenemos unos focos concretos que debemos vigilar, y el conjunto de casos que estamos teniendo son importados o ligados a casos importados. Por tanto, nuestra situación no es la misma que la de Hubei hace unas pocas semanas.

¿Qué papel está teniendo la SEE en el manejo del coronavirus?

La Sociedad Española de Epidemiología acoge a la mayoría de los profesionales que están en las unidades de vigilancia, y estamos en contacto con todas las Administraciones. Colaboramos y seguimos de cerca los protocolos que se están haciendo. En general, tenemos muy buena sintonía. Consideramos que hasta este momento las autoridades sanitarias han actuado de forma bastante correcta y apoyamos todas las respuestas que se están dando ante un problema que es complejo. Es un auténtico desafío para todo el sistema sanitario de España.