El riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica aumenta con la edad y sigue siendo la principal causa de mortalidad en ancianos.

Es bien conocido el papel causal de las lipoproteínas que contienen apolipoproteína B (apoB) (LDL, lipoproteínas de muy baja densidad [VLDL] y sus remanentes) en el desarrollo y la progresión de la enfermedad cardiovascular, y que debe concretarse en la medición del cLDL.

El efecto hipolipemiante de las estatinas se consigue a través de la inhibición de forma reversible la enzima hepática 3-hidroxi-metil-glutaril CoA (HMG-CoA) reductasa.

Las estatinas tienen otros efectos farmacodinámicos como son la acción antiagregante, modificación de la actividad del endotelio vascular, estabilización de la placa de ateroma, atenuación de la proliferación y migración de células musculares lisas en la íntima vascular, modulación de la inmunidad, acción antinflamatoria y antioxidante.

Estudios recientes han demostrado la importancia de reducir el colesterol también en ancianos, para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares.

Evidencia científica

Una revisión sistemática y un metaanálisis que han evaluado la eficacia y seguridad de los tratamientos hipolipemiantes en pacientes mayores de 75 años ha puesto de manifiesto que se producía un descenso significativo del 26% de enfermedad cardiovascular y mortalidad, disminuyendo 1mmol/L el cLDL, sin verse incrementados los efectos adversos, comparándolo con la población más joven.

Los efectos adversos descritos con el uso de estatinas son aumento de la incidencia de diabetes, insuficiencia renal, cataratas, deterioro cognitivo y alteración de la función hepática y miopatías que, sin llegar a ser graves, pueden ser incapacitantes o afectar a la vida cotidiana del paciente.

Riesgo por edad

La mayoría de personas de más de 70 años aparentemente sanas sin factores de riesgo cardiovascular, solo por la edad, ya tienen un riesgo cardiovascular moderado o alto-muy alto.

La indicación de mantener unos niveles de colesterol LDL por debajo del nivel establecido no debería limitarse por tener el paciente una edad superior a los 70 años.

Combinación

Cuando el tratamiento con estatinas es insuficiente, la combinación con ezetimiba es eficaz en la reducción de eventos coronarios, como se constató en el estudio IMPROVE-IT y en el seguimiento a 7 años publicado en JAMA.

Por lo tanto, siempre y cuando el paciente a tratar tenga una correcta expectativa de vida, el tratamiento intensivo es una práctica a realizar, sobre todo si se tiene en cuenta que es una población de elevado riesgo cardiovascular.

Factores a tener en cuenta

Se recomienda valorar el tratamiento hipolipemiante teniendo en cuenta no solo la edad biológica, sino también la valoración del estado funcional, cognitivo, comorbilidades, polifarmacia, calidad de vida, deseo del propio paciente y valoración social. Si se decide iniciar el tratamiento hipolipemiante, conviene hacerlo a dosis bajas/moderadas e incrementar progresivamente hasta alcanzar objetivos terapéuticos o hasta dosis máximas toleradas, realizando monitorización estrecha de la evolución del paciente.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Cardiología Grisel Castañeda Rodríguez, del Hospital de Igualada; Albina Aldoma Balasch y José Manuel Casanova Seuma, del Hospital Arnau de Vilanova, de Lleida; los endocrinólogos María Dolores Santos Rey y Ferran Rius Riu, del Hospital Arnau de Vilanova, de Lleida, el nefrólogo Jorge Roig Carcel, del mismo centro hospitalario y la internista Meritxell Royuela Juncadella, del Hospital Sant Joan de Deu, de Manresa.