El tratamiento del hipercolesterolemia en el paciente anciano presentan diversos escenarios. En prevención primaria es importante concienciar al paciente de las medidas higiénico-dietéticas para el control cuando el LDL es leve y moderado. Los casos en que el paciente no es reticente al uso de las estatinas se debe valorar cuál es la calidad de vida del paciente anciano. Hay que tener en cuenta que en cualquier caso hay que personalizar el uso de las estatinas.

Las ultimas guías de Cardiología están hablando de un LDL de 55 y en los casos que el paciente ha tenido dos o más eventos, prevención secundaria, bajarlo a 40.  Para alcanzar estos objetivos, se debe hacer uso de las estatinas de alta potencia y combinarlas con ezetimiba.

Prevención secundaria

Así, los pacientes mayores de 74 años deben tratarse en prevención secundaria con el objetivo de conseguir un colesterol LDL inferior a 100mg/dl e incluso inferior a 70mg/dl en los casos de mayor carga aterogénica. En estos pacientes no hay que pasar por alto conseguir cifras de colesterol HDL superior a 40mg/dl y de triglicéridos inferiores a 200mg/dl.

Los resultados del estudio IMPROVE-IT, conjuntamente con una actualización de datos más recientes, muestran mayores beneficios en los grupos de muy alto riesgo CV.

En segundo término, los dos grandes estudios con inhibidores de la proproteína subtilisinakexina convertasa de tipo 9 (PCSK9) han mostrado una clara disminución de eventos cardiovasculares mayores.

Esto se consigue con el tratamiento intensivo con estatinas, en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida y en síndromes coronarios agudos. En esta línea, los estudios recientes evidencian la eficacia de alcanzar niveles de LDL-C inferiores a 55 mg/dL tanto con estatinas como con ezetimibe y/o inhibidores de PCSK9.

Potencial de las estatinas tanto en prevención primaria como secundaria

El riesgo de ECV aumenta en ancianos sea por edad o por patologías asociadas. Por eso, el tratamiento con estatinas tiene un importante potencial tanto en prevención primaria como secundaria.

Suspender o no el uso de las estatinas en el paciente anciano dependerá de las patologías concomitantes que presente y su estado de salud general.

Se debe valorar la suspensión de la medicación en aquellos casos que el nivel de transaminasas supere 4 o más veces el valor normal de estas. Además, se puede contemplar el tratamiento solo con ezetimiba aunque su eficacia en combinación con estatinas supera la monoterapia. Hay que personalizar la posible suspensión de la medicación en casa del paciente en aquellos casos que la tolera bien y no solo tener en cuenta el parámetro de la edad. Hay que valorar la salud global del paciente.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina General Normang David Rodríguez Vargas, Víctor López Marina y Josep Mª Benet Marti; Raquel Tienda Carretero, Helena Hernández Boluda, Berta Ferreiro Rodríguez, Lucia Carmen, Choque Uño; los médicos de Familia Francisco Mera Cordero, Jordi Seuba Garcés y Mohsen Abedianzadeh Timar, de Barcelona, y María Antonia Pascual Abrines, Primitica Gonzalez Montiel y Miguel Puigserver Colom.