Las sociedades modernas afrontan desde finales del siglo pasado dos retos íntimamente relacionados, la transición demográfica y la transición epidemiológica. Esto supone un cambio desde las enfermedades transmisibles a las no trasmisibles a medida que aumenta la esperanza de vida de una población. España ha alcanzado una de las esperanzas de vida más alta del mundo (82,3 años en 2012); sin embargo, otros países de nuestro entorno nos aventajan en esperanza de vida con buena salud (en España 61,7 años en hombres y 59,4 en mujeres en 2011). Además, las condiciones crónicas de salud son la principal causa de mortalidad y morbilidad prevenibles en nuestro entorno y, en España, suponen el 89,2 por ciento del total de carga de enfermedad, medida en años de vida ajustados por discapacidad (AVAD). .

Estos problemas de salud tienen la particularidad de compartir determinantes y factores de riesgo, que pueden formar parte del estilo de vida de las personas y que se ven influenciados no solamente por lo que una persona hace, sino también por el entorno en el que vive. Abordarlos de forma conjunta e integradora mejorará tanto el impacto de las acciones como su eficiencia. Por ello, la Estrategia de Promoción de la Salud y prevención en el SNS se caracteriza por su enfoque integral. Otras características fundamentales son el enfoque positivo de la ganancia en salud, el abordaje por entornos y el enfoque poblacional. Además, presenta una perspectiva de curso vital, reconociendo la importancia de la suma de los diferentes acontecimientos vitales en el estado de salud.

La Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS propone el desarrollo progresivo de intervenciones dirigidas a prevenir las enfermedades, lesiones y la discapacidad, con el objetivo global de aumentar en dos años la esperanza de vida en buena salud al nacer en España, para 2020.

Presenta un eje tridimensional de acción: por poblaciones, por entornos y por factores a abordar. Las poblaciones priorizadas para la intervención, en una primera fase, son la infancia (menores de 15 años) y los mayores de 50 años. Los factores que se abordan corresponden a aquellos que tienen mayor importancia desde el punto de vista del abordaje de la cronicidad,  actividad física, alimentación saludable, consumo de tabaco y consumo de riesgo de alcohol, sumando también el bienestar emocional y la seguridad del entorno con el objetivo de prevenir lesiones no intencionales. En cuanto a los entornos de actuación, para la población menor de 15 años, se han identificado como entornos prioritarios de intervención, además del sanitario, el educativo y el comunitario. En la población mayor de 50 años se abordan el entorno sanitario y el comunitario.

Para la elaboración de esta Estrategia se ha empleado una metodología participativa que parte de la implicación de los sectores profesionales, así como de las administraciones sanitarias central y autonómica. Se ha partido de la identificación de buenas prácticas en promoción de la salud y prevención primaria implantadas en las comunidades autónomas que, tras un riguroso proceso de evaluación, priorización, integración y ordenación, en base a su importancia y factibilidad, ha permitido identificar las mejores prácticas disponibles a universalizar en todo el SNS.

Para el periodo 2014-2015, se ha priorizado la puesta en marcha de ciertas intervenciones. Por un lado, promover el consejo integral sobre estilos de vida saludable en Atención Primaria, vinculado a recursos comunitarios. Esta intervención se dirigirá tanto en la población adulta como a la infantil, el embarazo y la lactancia. Por otro lado, el cribado en Atención Primaria de fragilidad y deterioro funcional incipiente de la persona mayor, que desarrollará planes de intervención preventiva, en línea con los planes de actuación promovidos en el Partenariado de Innovación de Envejecimiento Activo y Saludable (EIP-AHA). Además, se plantea el desarrollo de programas de parentalidad positiva, para promover el bienestar emocional en la población infantil.

En esta Estrategia se avanzará, por tanto, en la intervención integral en prevención primaria y promoción de la salud, reforzando estas intervenciones en Atención Primaria con carácter integral y universal. También se promoverán las intervenciones comunitarias y su coordinación en los diferentes entornos (sanitario, social, educativo y comunitario), siempre en base a los principios rectores de integralidad, evidencia científica, cohesión, participación, evaluación, salud en todas las políticas y equidad.

Durante el proceso de implementación de la Estrategia están previstas diferentes acciones. Por un lado, se contempla la realización de una consulta pública sobre la Estrategia en el mes de marzo de 2014, con el objetivo de facilitar la participación de la ciudadanía y de los diversos sectores sociales en su revisión y mejora, a través de la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/estrategiaPromocionyPrevencion.htm). La consulta está focalizada en detectar aspectos esenciales para la etapa de implementación.

Por otro, se avanzará en el desarrollo operativo de las intervenciones priorizadas,  profundizando en los aspectos comunes y replicables de las mejores prácticas identificadas, para facilitar la universalización de las mismas, además de promover la coordinación eficaz entre las estructuras de salud pública y Atención Primaria. Todo ello para garantizar la equidad en su implementación

Está previsto abordar un plan de capacitación profesional en metodología del cambio y educación en estilos de vida saludables, que se implementará como formación “on line”. También se contempla avanzar en la capacitación de la población a través del diseño de una plataforma web sobre estilos de vida saludables que tendrá en cuenta las necesidades de alfabetización en salud.

Otra línea fundamental de la fase de implementación es la generación de alianzas, que contempla, por ejemplo, un Plan de desarrollo local, con la realización de mapas “on¬line” que permiten identificar a nivel local los recursos comunitarios existentes para la promoción de la salud y prevención, como uno de los elementos clave. Asimismo, se está realizando un trabajo conjunto con el entorno educativo, para reforzar las intervenciones de manera coordinada y universal en dos ámbitos concretos: por un lado la actividad física y la alimentación saludable, y por otro lado el bienestar y salud emocional. También se está desarrollando con el sector deportivo, entre otras líneas de actuación, programas de formación en actividad física dirigidos a profesionales de los ámbitos sanitario, educativo y comunitario. Finalmente, se trabajará con otros sectores, como urbanismo, transporte o medio ambiente, con el objetivo de que los entornos faciliten unos estilos de vida más saludables.

En definitiva, esta Estrategia es una oportunidad de integrar y coordinar los esfuerzos de promoción de la salud y prevención entre todos los niveles, sectores y actores implicados. Supone un nuevo impulso en la reorientación del Sistema Nacional de Salud,  que es una demanda de nuestro entorno y una recomendación reiterada por organismos internacionales como OMS y la Unión Europea.

La sociedad da un alto valor a la salud y demanda una respuesta conjunta, coordinada e integrada de intervenciones efectivas y mantenida en el tiempo. Dentro del actual contexto socioeconómico, con las tensiones a que está sometido el propio sistema sociosanitario, se hace imperativo un giro hacia la promoción y la prevención que proporcionará un doble beneficio, aumentar el bienestar y la cohesión social y trabajar en la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo.

Esta Estrategia se propone como un instrumento para lograr esta meta.