» Elogie los éxitos de los niños (aunque sean

muy pequeños) y cuando se esfuerzan en

hacer las cosas bien.

» Demuéstreles cariño de una forma sincera.

Hágales saber que los quiere.

» En la medida de lo posible, es mejor decirles

qué cosas deben hacer en lugar de lo

que “no” deben hacer. Esto les prepara para

hacer las actividades que se les proponga.

» Hágales saber que los errores son una

parte natural del crecimiento. Todos, niños

y adultos, cometemos errores.

» En lo posible, trate de ignorarlos cuando tengan

rabietas o cuando se comporten mal.

» Agradézcales cuando colaboren con usted,

cuando le ayuden, cuando se expresen

de buena forma hacia los demás,

cuando obedezcan y reaccionen de forma

positiva.

» Respóndales con cariño cuando se portan

bien. Indíqueles qué es lo le ha gustado

de su comportamiento.

» Cuando un niño se porta mal, aprenda a

separar el mal comportamiento de la personalidad

del niño. De lo que se trata es

de criticar (o reñir) sus conductas, no su

persona.

» No le grite o critique demasiado, especialmente

frente a otros.

» No use adjetivos como “tonto”, estúpido”,

“vago” o “descuidado”.

» No lo sobreproteja.

FUENTE: Nacional Network for Child Care.