Un proyecto liderado por Rebeca Sanz-Pamplona y Josep María Piulats, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL-Oncobell), el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y el CIBERESP, ha estudiado cuál es el papel de las células del sistema inmune en el proceso metastásico. Sus investigaciones ponen de manifiesto que “los tumores metastásicos ubicados en los pulmones, independientemente de la localización primaria del cáncer, comparten características de inflamación e infiltración inmune. Por lo tanto, podrían responder a un mismo tratamiento con inmunoterapia”, asegura Sandra García-Mulero, investigadora del CIBERESP y primera autora del trabajo.

La metástasis es la principal causa de mortalidad en muchos tipos de cáncer, y todavía no se comprende completamente su funcionamiento. Se sabe, sin embargo, el proceso metastásico es muy ineficiente. La mayoría de estas células tumorales cancerosas son destruidas en el torrente sanguíneo por el sistema inmune, y las que consiguen diseminarse y llegar a algún órgano secundario son desafiadas por el sistema inmunitario del lugar. Por tanto, sólo ciertas células del tumor primario son compatibles con el entorno celular y molecular específico de los órganos secundarios.

Hipótesis de “semilla y tierra”

La hipótesis de “semilla y tierra” postula que esta selección se debe a que existen interacciones favorables entre el tejido de origen primario de las células tumorales metastásicas (la “semilla”) y el microambiente del órgano diana (la “tierra”).

Revisando esta hipótesis, un proyecto liderado por Rebeca Sanz-Pamplona y Josep María Piulats, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL – Oncobell), el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y el CIBERESP, ha estudiado cuál es el papel de las células del sistema inmune en el proceso metastásico. El trabajo, publicado en el Journal for Immunotheraphy of Cancer, analiza 374 muestras metastásicas de los cuatro órganos secundarios más propensos a ser invadidos por células tumorales diseminadas (cerebro, huesos, hígado y pulmón), y pertenecientes a cánceres originados en ubicaciones primarias diferentes.

“Los análisis bioinformáticos realizados han refutado la hipótesis “semilla y tierra” y revelaron que los tumores metastásicos ubicados en los pulmones, independientemente de la localización primaria del cáncer, comparten características de inflamación e infiltración inmune. Por lo tanto, podrían responder a un mismo tratamiento con inmunoterapia”, asegura Sandra García-Mulero, investigadora del CIBERESP y primera autora del trabajo.

Metástasis en los pulmones

Además, se encontraron diferencias significativas entre los perfiles inmunes de las metástasis en distintos órganos. En el hígado, la metástasis tiende a ser muy poco inmunogénica, es decir, que apenas activa el sistema inmunitario. Por el contrario, los resultados mostraron que la metástasis en los pulmones tiende a ser altamente inmunogénica e induce una reacción inflamatoria. Una de las hipótesis que explicaría la susceptibilidad de los pulmones a la metástasis seria que, para evitar una reacción inmune masiva, los propios pulmones podrían activar mecanismos inmunosupresores, y los tumores aprovecharían esta situación para facilitar la metástasis.

A la hora de plantear una terapia para este tipo de tumores metastásicos altamente inflamatorios, se podría considerar el tratamiento mediante bloqueadores, que permitirían la respuesta inmunitaria de los pulmones, favoreciendo la destrucción de células cancerosas.