La lactancia materna no solo favorece a los bebés; las personas que amamantan también experimentan beneficios para su salud. Un nuevo estudio, publicado en Evolution, Medicine and Public Health, sugiere que puede tener un impacto positivo en el rendimiento cognitivo de las mujeres posmenopáusicas.

Los hallazgos de este trabajo, dirigido por investigadores de UCLA Health, también indican que la lactancia materna podría tener beneficios a largo plazo para el cerebro de la madre.

Los investigadores reclutaron a 115 mujeres del sur de California mayores de 50 años a través de dos ensayos clínicos. Sesenta y cuatro de ellas se habían identificado como deprimidas y 51 como no deprimidas. Todas completaron una batería integral de pruebas neuropsicológicas. También respondieron un cuestionario sobre su historial de vida reproductiva.

Ninguna de las participantes había sido diagnosticada con demencia. Tampoco por otros diagnósticos psiquiátricos como trastorno bipolar, dependencia del alcohol o las drogas, trastornos neurológicos ni tomaban algún medicamento psicoactivo. Tampoco hubo diferencias significativas en la edad, raza, educación u otras medidas cognitivas entre los participantes deprimidos y no deprimidos.

Mejor desempeño en el aprendizaje

De esta forma vieron que las mujeres que amamantaron exhibieron un desempeño superior en los dominios de aprendizaje, recuerdo retardado, funcionamiento ejecutivo y velocidad de procesamiento en comparación con las mujeres que no lo hicieron. Entre las personas deprimidas, solo el funcionamiento ejecutivo y la velocidad de procesamiento se asociaron positivamente con la lactancia materna.

Los investigadores también descubrieron que cuanto más tiempo habían dedicado a la lactancia materna, mejor era el rendimiento cognitivo. Las mujeres que habían amamantado durante más meses contaban con las puntuaciones más altas en las pruebas cognitivas.

Estos beneficios de la lactancia materna para la salud de la mujer se añaden a otros, "como un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer de mama". "Suponemos que la competencia cognitiva posmenopáusica puede haber sido mayor en entornos pasados ​​en los que la lactancia materna era más prevalente, lo que refuerza la posibilidad de que la longevidad posmenopáusica haya sido adaptativa a lo largo de la historia evolutiva humana", señalan en el estudio.

"Se necesitarán estudios futuros para explorar la relación entre la historia de la lactancia materna y el rendimiento cognitivo de las mujeres en grupos de más edad y geográficamente más diversos. Es importante comprender mejor las implicaciones de la lactancia materna para la salud de las mujeres. Hoy en día las mujeres amamantan con menos frecuencia y por períodos de tiempo más cortos de lo que se practicaba históricamente ", ha asegurado Molly Fox, autor principal del estudio y profesor asistente en el Departamento de Antropología y el Departamento de Psiquiatría y Ciencias Bioconductuales de UCLA, en una nota recogida por la universidad.