E.P.- Los autores de un estudio publicado esta semana en la última edición de la revista The Lancet (Lancet 2003; 361: 653-51) destacan cómo el uso a largo plazo de antidepresivos durante un año o más, en adición con un tratamiento estándar de entre cuatro y seis meses, podría reducir significativamente el riesgo de recaídas en las personas con alteraciones depresivas.

La terapia a corto y medio plazo con antidepresivos (normalmente de seis meses) a menudo alivia los síntomas depresivos. Sin embargo, la naturaleza de largo plazo de muchas afecciones depresivas y el riesgo de muchas personas de recaída después de los tratamientos, plantea la cuestión de cómo se deben tomar los antidepresivos.

En el presente trabajo, investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) recogieron datos de 31 investigaciones al azar, en los que participaron alrededor de 4.400 pacientes. Todos los participantes en los experimentos habían recibido tratamiento por afecciones depresivas agudas y fueron clasificados para recibir un tratamiento continuado con antidepresivos o con placebo.

El tratamiento con antidepresivos durante uno o dos años redujo sustancialmente la tendencia a las recaídas, en comparación con aquellos que discontinuaron el tratamiento activo. La media de recaídas en el placebo fue de aproximadamente el doble que las observadas en el tratamiento real (41 por ciento, comparado con un 18 por ciento en este último).