Dos semanas después de que los pacientes iniciaran un nuevo tratamiento utilizando PEGASYS, un estudio ha descubierto que los pacientes que padecen hepatitis C y han sido tratados con PEGASYS han experimentado una fatiga, dolor, limitaciones físicas y emocionales mucho menores, mejorando su vitalidad en comparación con los pacientes tratados con interferón convencional. Hay que destacar que si se mantiene una calidad de vida saludable durante le tratamiento se puede reducir el riesgo inicial de abandono del tratamiento. Este estudio se ha publicado en el último número de Pharmacoeconomics.

"Sabemos que hay muchos pacientes que no cumplen con su tratamiento para la hepatitis C porque los efectos secundarios son considerados por muchos de ellos como más inadmisibles que los síntomas de la enfermedad", comentó el doctor Jens Rasenack, autor del estudio y profesor de Medicina del Departamento de Gastroenterología y Hepatología de la Universidad Albert-Ludwigs de Freiburg, Alemania. Y añadió: "El impacto positivo es que PEGASYS cuenta con una calidad de vida relacionada con la salud, lo que facilita el cumplimiento del tratamiento y la oportunidad de cura".

Los pacientes tratados con PEGASYS demostraron una mejor respuesta en todas las áreas de la salud encuestadas en comparación con aquellos pacientes tratados con una terapia de interferón convencional, ya que estos sufrieron una mayor fatiga desactivadora. Los pacientes tratados con PEGASYS experimentaron una menor fatiga desactivadora, y según los autores del estudio "esto debe atribuirse a los niveles de suero casi constantes mantenidos y producidos por el régimen de dosificación semanal de peginterferón alfa-2a (40KD), en comparación con las subidas y bajadas asociadas a la administración de tres veces por semana de interferón alfa-2a sin modificar".