El estudio ‘The Truth in IBS’ (TIBS), publicado en la revista especializada ‘Alimentary Pharmacology & Therapeutics’ (volumen 17, número 5), indica que el síndrome del intestino irritable (SII) es una enfermedad frecuente que afecta gravemente a la calidad de vida de las personas que la padecen. El informe TIBS, financiado por Novartis, se basó en entrevistas con 42.000 personas de ocho países europeos y es el primer estudio a gran escala que evalúa la incidencia, los síntomas y el impacto del SII.

Según los resultados del informe, la mayoría de las personas con síndrome del intestino irritable experimentan síntomas distintivos de esta enfermedad, como dolores abdominales, meteorismo y estreñimiento. Sin embargo, sólo un 2,8 por ciento de los enfermos entrevistados con estos síntomas habían obtenido previamente un diagnóstico preciso por parte de su médico. Además, el 78 por ciento de los enfermos de SII afirma que su estado de salud general ha afectado a su forma de vida.

Entre los aspectos específicos de sus hábitos que se han visto trastornados por el síndrome del intestino irritable se encuentran la dieta, la capacidad de concentración, la posibilidad de realizar viajes largos, el aspecto físico, la posibilidad de comer o cenar fuera de casa y la capacidad para llevar una "normal" o mantener relaciones sexuales.

Por otro lado, los afectados afirman que esta enfermedad interfiere en sus actividades diarias, con una media anual de 3,9 días en cama por culpa de la enfermedad, 5,5 días de baja laboral, 8,4 días de visitas a médicos o personal sanitario y 10,2 días de reducción de las actividades ordinarias.

"El estudio, el mayor de este tipo realizado hasta ahora en Europa, revela el alcance y el impacto del SII y la necesidad de ser más conscientes de su existencia", declara A. Pali S. Hungin, investigador principal del informe y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Durham (Reino Unido). "El síndrome del intestino irritable es una enfermedad que puede afectar a todas las esferas de la vida de los pacientes, desde su trabajo hasta sus relaciones sexuales o sociales; además, es una dolencia relativamente común y habitualmente debilitadora".

Los resultados del estudio TIBS indican que las mujeres son más propensas (63%) a padecer SII que los hombres. Los síntomas más habituales son: dolor abdominal (88%), meteorismo (80%), retención de gases (66%), sensación de cansancio (60%), diarrea (59%), sensación de hinchazón (58%), estreñimiento (53%) y pirosis (47%). Un 69 por ciento de los afectados afirma que la duración media de los síntomas es de una hora, dos veces al día y 7 días al mes. Un 69% ha tomado algún medicamento, recetado o no, para el tratamiento del SII. Sin embargo, sólo el 38% de los encuestados se muestra satisfecho con su tratamiento, una cifra sorprendentemente cercana a la respuesta al placebo en la mayoría de los estudios sobre problemas funcionales.

Hasta el momento, la mayoría de las cifras sobre incidencia del SII estaban influenciadas por las diversas metodologías y criterios de diagnóstico utilizados, lo que dificultaba la comparación entre países. Específicamente, había una falta de información sobre el impacto y la incidencia del SII en los países europeos. Al recabar datos utilizando una metodología estandarizada, el informe en cuestión también ha servido para confirmar la validez de las técnicas de investigación aleatoria a la hora de realizar estudios clínicos a gran escala.