La European Science Foundation ha presentado el Libro Blanco de la Investigación Clínica, un nuevo documento estratégico titulado ‘Una investigación biomédica más fuerte para un futuro europeo mejor’, que evalúa la situación de la investigación biomédica en Europa.

Se ha presentado en la reunión plenaria de los Consejos de Investigación Médica Europea (EMRC), celebrada en Estrasburgo (Francia) coincidiendo con su 40 aniversario y en la elaboración de su contenido se pretende reforza los objetivos y metodología de trabajo de los investigadores.

Estos objetivos son promover la salud de los ciudadanos a través de la investigación clínica, aprovechando para ello todos los recursos disponibles en cualquier especialidad, basándose en la cooperación y el trabajo en red, al margen de ubicaciones geográficas y haciendo especial énfasis en la calidad y la excelencia de los proyectos científicos.

El nuevo texto realiza un examen detallado de la situación actual de la investigación biomédica en Europa y en el resto del mundo, y complementa y actualiza el anterior Libro Blanco, publicado hace cuatro años. Entre los resultados de este análisis destaca el hecho de que los países de la UE hayan reducido considerablemente la brecha de publicación de estudios biomédicos respecto a EEUU.

Así, según el Libro Blanco, en 2009, el 38 por ciento de las publicaciones que se llevaron a cabo en el mundo procedían de Europa, frente al 33 por ciento estadounidense. Este hecho tiene especial trascendencia si tenemos en cuenta que la inversión per cápita en investigación biomédica en EEUU es muy superior a la de Europa.

El Libro Blanco incluye cinco recomendaciones clave en las que debe basarse la futura estrategia y la política de investigación biomédica en Europa.

De este modo, aconseja una mayor y más activa participación de los pacientes y los ciudadanos en general en la investigación; la mayor eficacia y agilidad en la consecución de resultados de los estudios y ensayos biomédicos y en su traslado a los pacientes; su desarrollo con la máxima calidad y transparencia, dentro de un contexto global, y con un nivel de inversiones apropiado.