Redacción. Madrid.- Expertos mundiales en columna vertebral han advertido sobre el "elevado" y "alarmante" crecimiento de la mielopatía cervical, una patología hace 30 años desconocida, y así lo han expuesto durante la XIX edición del Annual Meeting de la Cervical Spine Research Society, que se está desarrollando en Barcelona hasta este viernes, 20 de junio. Este encuentro científico reúne a los mejores especialistas mundiales en columna vertebral para debatir sobre los avances científicos en diagnóstico, tratamiento y prevención de lesiones vertebrales.

Uno de los ejes del programa de las jornadas ha sido la confrontación de los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento de la mielopatía cervical. Esta patología, que tiene su origen en otras afecciones como puede ser la artrosis o la hernia discal, se origina por la opresión que sufre la médula espinal en el interior de la columna, dificultando la circulación de la sangre y provocando problemas que pueden llegar a provocar incluso la tetraplegia del paciente, han explicado los especialistas.

Según subrayaron, una de las mayores dificultades en su diagnóstico es que ciertas modalidades de mielopatia cervical son difíciles de detectar precozmente, dado que no causan dolor hasta que, una vez avanzada la enfermedad, empiezan los síntomas derivados de la disfunción de la médula espinal, como pueden ser la parálisis parcial, impotencia, incontinencia, entre otros efectos.

Los casos de mielopatía cervical han crecido espectacularmente en los últimos años, debido al avance en la diagnosis y al incremento de las actividades profesionales sedentarias, que inducen a una degradación por no uso de los músculos que soportan la zona del cuello, mermando facultades en su función protectora de la columna y especialmente las cervicales.

Según apunta el doctor José Manuel Casamitjana, el principal especialista europeo de la enfermedad y organizador de la reunión de Barcelona, otro factor contemporáneo que ha contribuido al incremento en su diagnóstico es la movilidad, el uso masivo de los medios de transporte, con lo que supone de esfuerzo para las cervicales el someterlas a la constante aceleración y desaceleración. Los profesionales del transporte, taxistas, repartidores, transportistas, etc. constituyen un colectivo especialmente sensible a sufrir la enfermedad.

Un aspecto decisivo en el aumento del diagnóstico de la enfermedad, según el doctor Casamitjana, es el aumento de la esperanza de vida, que va parejo a un incremento de patologías como la artrosis, que derivan en mielopatía cervical.

A los factores ambientales hay que sumar los genéticos, en los que la dimensión del canal medular implica una mayor propensión a padecer la enfermedad. En Japón, uno de cada cinco ciudadanos sufre OPLL (osificación ligamentosa longitudinal posterior) uno de los factores más importantes que fomentan un potencial desarrollo de la mielopatía cervical.

Las mujeres, por su parte, también presentan una mayor propensión a sufrir la patología por razones fisiológicas, debido a la mayor longitud del cuello y disponer de la musculatura protectora de las cervicales menos desarrollada.

Los ponentes han expuesto los últimos avances en el diagnóstico precoz de la patología, al que han contribuido las últimas técnicas como la electromiografia, la resonancia magnética o el TAC, así como los avances en su tratamiento mediante cirugía.