Establecer unas líneas de abordaje basadas en la evidencia como primera opción y en la práctica clínica para establecer un marco que permita un diagnóstico, evaluación y tratamiento en el dolor neuropático oncológico, es el objetivo del primer consenso para el abordaje del dolor neuropático oncológico. Para realizar el mismo se han dado cita más de 100 médicos y 50 enfermeros, que han actualizado sus conocimientos sobre el dolor neuropático oncológico en una reunión de expertos organizada por Grünenthal.

Actualmente, uno de los grandes retos es la falta de estudios en esta materia y el infradiagnóstico de los pacientes. De hecho, la falta de información contrastada hace que las cifras de prevalencia oscilen entre un 20 y un 39,7 por ciento. Asimismo, se estima que entre un 40 y un 60 por ciento de los pacientes que sufren dolor neuropático no logra un alivio adecuado a este tipo de dolor debido a que se someten a tratamientos o medicación a veces no adecuados, a dosis infraterapéuticas o a la falta de tratamientos que asocien diferentes dianas terapéuticas.

Por ello, con el fin de actualizar los conocimientos sobre dolor neuropático en pacientes oncológicos, los profesionales sanitarios reunidos en este encuentro han debatido sobre los retos asistenciales. A este respecto, Juan Antonio Virizuela, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital QuirónSalud Sagrado Corazón, y coordinador científico de esta reunión exponía que “este dolor requiere de una evaluación y diagnóstico etiológico adecuado y distintas dianas terapéuticas como con analgésicos y coadyuvantes”.

Buscar tratamientos adecuados

El dolor neuropático oncológico es una consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial. Afecta a la capacidad funcional y a la calidad de vida de los supervivientes al cáncer, y es tremendamente complejo, implicando distintas dianas terapéuticas.

A nivel mundial, se estima que afecta a 26 millones de pacientes, de los que la mitad no logra un alivio adecuado debido a que se someten a tratamientos o medicación inadecuadas o a dosis infraterapéuticas. Sobre esta cuestión, Concha Pérez, jefe de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario de la Princesa, exponía que los principales problemas suelen ser “un diagnóstico inadecuado, tratamientos específicos de dolor neuropático que frecuentemente se dan en dosis infraterapéuticas, problemas de tolerancia o el desconocimiento de que, en muchas ocasiones, se precisa la asociación de distintas dianas terapéuticas y los tratamientos que cubren estas dianas son empleados con poca frecuencia”. De esta forma la experta concluía que su utilización conjunta con otros tratamientos más estandarizados probablemente permitiría un aumento del porcentaje de respondedores.