Los nuevos tratamientos para el cáncer colorrectal metastásico  han conseguido que el cambio en la expectativa de vida de los pacientes ha sido muy importante, sin embargo, también han supuesto un incremento relevante del gasto farmacéutico.  Es por ello que investigadores españoles han decidido hacer un análisis más concreto del coste de los tratamientos, para presentarlo en el 21º Congreso ESMO Mundial sobre Cáncer Gastrointestinal , que se celebra en Barcelona del 3 al 6 de julio.

Una de las principales conclusiones de este trabajo es que el coste de los tratamientos del cáncer colorrectal metastásico (CCRm) por cada mes de vida ganado varía ampliamente entre las diferentes líneas de tratamiento disponibles. Así, los resultados muestran que el coste de estas terapias varía mucho —de 2.000 a 30.000 euros por mes de vida ganado— y los tratamientos en 3ª línea tienen menor coste por mes de vida ganado que los que se emplean en primera o segunda línea. En concreto, el cálculo de coste por mes de vida ganado se realizó con el precio de venta de los laboratorios de los medicamentos en nuestro país.

A este respecto, José Mª Viéitez de Prado, jefe de la Sección de Tumores Digestivos del MD Anderson Cancer Center de Madrid, explica que “uno de los tratamientos más caros es un antiangiogénico que se puede emplear en segunda línea, en torno a los 30.000 euros, aunque esa cifra puede variar según los acuerdos establecidos entre los centros hospitalarios y la industria (riesgo compartido, pago por resultados, etc.)”

Por otra parte, los fármacos anti-EGFR, al tener asociado un marcador biológico de falta de respuesta, consiguen un mejor resultado en los pacientes con el gen RAS de tipo nativo y una relación de coste/mes de vida ganado más beneficiosa. “En términos generales, el incremento de supervivencia en primera línea es más costoso que en tercera por la duración de los tratamientos”, relata el experto.

Contención del gasto

Ante estos datos,  en la actualidad se está restringiendo el gasto en medicamentos con un perfil de coste por mes de vida ganado más favorable. Así, en lo que respecta a la contención del gasto, según José Mª Viéitez de Prado  es necesaria la participación de tres actores: pacientes (sociedad), industria farmacéutica y pagadores (compañías de seguros, sanidad pública, etc.).

La clave, según indica, sería que “los pagadores informen de cuál es el nivel de relevancia clínica por el que están dispuestos a sufragar y, que a su vez, los pacientes sean conscientes de las condiciones que han de darse para que un tratamiento sea reembolsable, véase, por ejemplo, al gasto por mes de vida ganado que se está dispuesto a pagar”.

Por último, Josep Tabernero, presidente de ESMO y vicepresidente de este congreso, , al respecto de la celebración del  Congreso exponía por su parte que “los oncólogos médicos cada vez tenemos que mirar más el valor de las acciones que llevamos a cabo, no solo desde el punto de vista de la eficacia, sino también desde el coste que tienen para la sociedad”.