Según los especialistas la dermatitis atópica se ha convertido en un problema de Salud Pública, debido a que en los últimos años ha habido un incremento de su prevalencia. Actualmente, la prevalencia de la dermatitis atópica en España se estima en un 3,4 por ciento de la población general, del cual el 60 por ciento de los casos son infantiles, destacando que en el 19,1 por ciento de estos casos se produce en niños de 0 a 5 años.

La dermatitis atópica viene causada por una inflamación en el organismo, que puede ser provocada por la hiperactividad del sistema inmunitario. El problema es que en ocasiones se produce la conocida como “marcha atópica” en la que la dermatitis deriva en otras enfermedades alérgicas como el asma o la rinitis alérgica, sobre todo en los niños. Tal y como indica Milagros Lázaro, coordinadora del grupo de trabajo sobre dermatitis atópica del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC), “en los últimos años ha adquirido un protagonismo notable generado por el mayor conocimiento de la fisiopatología de la enfermedad, y como consecuencia, está en desarrollo la investigación de nuevos tratamiento tanto por vía tópica como por vía sistémica”.

En este sentido del 22 al 28 de abril de 2018 se celebra la Semana Mundial de la Alergia,  y la  SEAIC, que se suma por octavo año consecutivo a esta iniciativa, realizará diversas actividades online para pacientes y profesionales con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la relación médico-paciente en el diagnóstico y tratamiento de esta patología.

Un problema en la infancia

En más del 70 por ciento de los casos,  la dermatitis atópica  aparece durante los primeros cinco años y son pocos los que empiezan a manifestar la enfermedad a partir de los siete años. Además se trata de una enfermedad que tiene un importante impacto en la calidad de vida.  De hecho, se estima que  la mitad de los pacientes padecen episodios de ansiedad o depresión. Así,  Jaime Llaneza, presidente de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica  ha insistido en que “vivir con dermatitis atópica es vivir con un picor constante que no te deja disfrutar con normalidad de cosas más sencillas y cotidianas”.

Por ello, debido a su temprana aparición, uno de los focos de la enfermedad es conseguir mejorar el impacto en los niños, ya que su rutina diaria o a su integración con otros niños se suele ver afectada. Según los datos del Informe Alergológica 2015 los niños con dermatitis atópica en edad escolar faltaron una media de entre 10-24 días/año a clase. Esta patología afecta también significativamente a sus familiares provocando que un 22 por ciento de los padres de los pacientes faltaran una media de entre 9-17 días/año a su trabajo. Entre los pacientes adultos se produjo una media de 2,7 días/año de absentismo laboral a causa de los síntomas. “Esta dermatitis, que afecta hasta alrededor del 15-20 por ciento de los niños, se mantiene en muchos casos hasta más allá de la adolescencia. Algunos pacientes continúan con esta enfermedad activa en la edad adulta, lo que afecta a su vida laboral y social considerablemente”, concluía Milagros Lázaro.