Tras dos años de pandemia, el panorama de pruebas clínicas que se pueden solicitar desde Atención Primaria ha cambiado de forma radical. Para analizar esta situación SEMERGEN ha organizado un seminario formativo sobre nuevas pruebas diagnósticas rápidas. El mismo ha sido posible con el apoyo no condicionado de Abbott.

A este respecto aportaba información José María Eiros Bouza, catedrático y jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario ‘Río Hortega’. “El microbiólogo clínico, el pediatra o el médico de Atención Primaria deben implicarse en la elección de la técnica, en su implementación, en la validación, en la responsabilidad y en la formación del personal”, ha explicado. En su opinión, entre las pruebas disponibles actualmente, “aunque las técnicas basadas en la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) son más complejas y dan apoyo en centros de referencia, las técnicas basadas en amplificación isotérmica son un excelente método de hacer aproximación diagnóstica molecular en Atención Primaria”.

Nuevas pruebas diagnósticas rápidas

Por su parte, Pilar Teresa Galicia García de Yébenes, miembro del Grupo de trabajo de Infecciosas, Migrante, Vacunas y Actividades Preventivas (MVAP) insistía en el impacto de las nuevas pruebas diagnósticas rápidas tras la pandemia. “La toma de decisiones clínicas ha cambiado. El auge de las consultas telefónicas, de la telemedicina, ha conllevado que la interpretación de los síntomas esté afectada en base a la epidemiología. No es lo mismo atender a un paciente con fiebre y tos en momentos particulares donde la incidencia de Covid es muy baja, que en las circunstancias actuales. Obviamente, el cribado va a ser distinto”.

Asimismo, Manuel Linares Rufo, coordinador del MVAP, contextualizaba el uso de nuevas técnicas de diagnóstico rápido, como los test de antígenos. En concreto, abordaba la desigualdad en el uso entre comunidades autónomas y los casos de falsos negativos. A este respecto, los expertos coincidían en que la efectividad de las técnicas inmunocromatográficas realizadas fuera de consulta depende en gran medida de la toma de muestras. La inmunocromatografía “necesita mucha más carga viral que la amplificación isotérmica molecular. La sensibilidad es mucho peor y está condicionada por la toma de muestra”.

Por último, todos los ponentes han coincidido en señalar la necesidad de mejorar la relación entre los servicios de Microbiología y Atención Primaria. “Hay que relanzar esa coordinación entre AP y el laboratorio de Microbiología. Sobre todo de cara a los programas de utilización de antibióticos que se están intentando implementar”, concluían.