N.L.,Bilbao.-El ginecólogo Iñaki Lete, del Hospital Santiago de Vitoria, y vicepresidente del Comité Organizador del VII Congreso de la Sociedad Española de Contracepción, que se celebra en Bilbao, ha asegurado que "en cinco años habrá un anticonceptivo oral para los hombres".

Aunque las investigaciones de este fármaco se encuentran en una fase "avanzada", los plazos de la investigación en Medicina son lentos, por lo que Lete calcula que "al menos, habrá que esperar ese tiempo".

Hasta entonces, las parejas españolas deberán ceñirse a las opciones actuales, una gama de medicamentos que permiten hablar de "anticoncepción a la carta" puesto que "en función de la edad, características y antecedentes familiares de la mujer, se le puede recomendar el anticonceptivo que más le conviene".

Sin embargo, y pese a los grandes avances experimentados en los últimos años en este campo, este ginecólogo reconoce que "el anticonceptivo ideal no existe -aunque los que tenemos hoy día se acercan- porque un método ideal debe ser eficaz al cien por cien, no debe suponer ningún problema para la salud, debe ser fácil de usar y debe ser barato. y eso aún no ha llegado".

Otro aspecto que este especialista vitoriano considera básico, a la hora de decantarse por un anticonceptivo, es el de distinguir entre los reversibles o irreversibles. "La vasectomía y la ligadura son irreversibles pero en una sociedad cambiante como la nuestra -sostiene-, en la que se hacen nuevas parejas y se desean nuevos hijos, esto puede suponer una desventaja. Por contra, los métodos reversibles permiten un embarazo cuando se desea, aunque haya que estar pendiente del método casi a diario".

En cualquier caso, los métodos usados "varían en función de la edad de las mujeres o de las parejas. Cuanto más jóvenes, más se utiliza el preservativo y cuanto más mayores, la vasectomía es a lo que más se recurre", según indica.

Tras el preservativo, la píldora es el sistema más utilizado en España y, por delante del resto de métodos, el más seguro. Sin embargo, Lete alerta de que "la efectividad real de un método disminuye en gran medida con respecto a su eficacia teórica, y si la píldora tiene una eficacia teórica del 99,9 por ciento, cuando nos vamos a la realidad, es sólo del 92 por ciento debido, básicamente, a los olvidos en las tomas".

Pese a las complicaciones que puede conllevar su toma diaria, Lete destaca que "en los últimos siete años se ha observado un incremento del uso de la píldora, lo que significa que hay mayor información entre los médicos y las mujeres, y que se le tiene menos miedo a las hormonas".

Píldora del día después

Con relación a la píldora del día después, Lete asevera que en España no se abusa de ella porque "las mujeres españolas han entendido perfectamente en qué consiste esta píldora y se ajustan en su utilización a los estándares de situaciones emergencia".

En este sentido, y según un estudio al que hace alusión este experto, se constató que "las mujeres que la toman son jóvenes, con una media de 23 años, que la utilizan por una rotura de preservativo (80 por ciento de los casos) y que en un 82 por ciento de los casos se utiliza por primera vez, con apenas porcentaje de mujeres que la tomasen con asiduidad, lo que, en su opinión, puede ser calificado de "responsabilidad".