"Los dermatólogos ya no se forman en radioterapia y, por tanto, cada vez se aplica menos esta técnica en el tratamiento del cáncer de piel no melanoma". Son palabras del doctor Renato Panizzon, máximo responsable del departamento de Dermatología de la Universidad de Lausanne (Suiza), quien, aunque reconoce que "el cáncer de piel no melanoma se puede tratar fácilmente con cirugía", también aboga porque los especialistas en Dermatología no olviden una técnica que consigue, asimismo, muy buenos resultados, según expuso en el recién celebrado Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV), en Barcelona.

Renato Panizzon, afirmó que este descenso de la incidencia de la radioterapia se puede deber a un cierto temor de los pacientes a las radiaciones, al utilizar un equipamiento bastante costoso o a la existencia de menos centros de formación que los que hay para los demás tratamientos. De todas maneras, Panizzon defendió claramente el uso de la radioterapia al ser un método que "no causa dolor, es de menor duración y no provoca la destrucción de tejidos de la piel", así como recomendó este método para lesiones pre-cancerosas diseminadas, tumores de tamaño medio o grande en el rostro (labios, orejas, párpados o nariz), en los que la aplicación de cirugía puede ser más complicada y en aquellos cánceres de piel que se encuentran aún en estadios bajos de su desarrollo. La radioterapia también puede retrasar, a su juicio, el crecimiento de aquellos tumores más avanzados.

Pero es en los pacientes mayores de 60 años, siempre en opinión de este experto, en los que la radiología tiene un papel más importante. "En estos casos, existe una clarísima dificultad para practicar la cirugía y, además, los pacientes suelen ser más reacios a ello", subrayó Renato Panizzon, por lo que "el uso de la radioterapia en gente mayor es una excelente opción sea cual sea la razón que se elija", según sus palabras.

Entre los principales beneficios de la radioterapia este especialista suizo destacó que "las sesiones de radiología en el tratamiento de cánceres de piel suelen ser muy cortas. Unos pocos minutos bastan para incidir los rayos-X en las zonas afectadas por la enfermedad". Además, "los efectos secundarios son poco importantes, y sólo se llegan a producir eritemas (enrojecimiento) como las que deja una continuada exposición al sol", no obstante reconoció que "si el tratamiento se alarga demasiado tiempo, estas reacciones en la piel pueden ser más frecuentes".