La Universidad de Murcia, en colaboración con la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y la Red de Terapia Celular (TerCel) del Instituto de Salud Carlos III, ha celebrado en Los Alcázares (Murcia), la 13ª edición del curso ‘Cell therapy from the bench to the bedside and return’, en el que se han abordado, entre otros temas, las novedades en terapia CAR-T.

El curso está enmarcado en la 36ª edición de las Actividades y Cursos de Verano de la Universidad Internacional del Mar y ha estado dirigido por José María Moraleda, coordinador de TerCel y jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia); Salvador Martínez, director del Instituto de Neurociencias de Alicante; Damián García Olmo, jefe de Servicio de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid), y Robert Sackstein, decano de la Facultad de Medicina (Herbert Wertheim College) de la Universidad Internacional de Florida y profesor emérito de la Universidad de Harvard.

Los ponentes participantes en el curso, algunos del ámbito internacional, han solicitado a la Administración sanitaria que mantenga y dote adecuadamente las convocatorias anuales de ensayos clínicos con terapias avanzadas no comerciales. Para José María Moraleda, “la gran inversión pública en infraestructuras y en redes de investigación cooperativa (como TerCel) debe seguir potenciándose para que continúe la producción científica y la generación de medicamentos celulares”.

Consecuencias de la crisis

Según el Libro Blanco de la Terapia Celular en España, España ha sido líder europeo en el desarrollo de terapias celulares hasta 2010, y ocupa en la actualidad el cuarto puesto de esta clasificación. Las causas, en opinión de Moraleda, “están directamente relacionadas con el enorme descenso de la financiación como consecuencia de la crisis económica”. “A pesar de contar con las infraestructuras y el talento científico para recuperar ese liderazgo, se necesita una apuesta financiera firme por parte de las administraciones y un programa claro de colaboración entre las autoridades sanitarias, el mundo académico, las asociaciones de pacientes y la industria farmacéutica”, ha añadido.

Una de las conclusiones de la jornada ha sido que el futuro de la terapia celular tanto en España como en la Unión Europea es muy esperanzador. “Después de muchos años trabajando en la idea de ‘curar con células’, el desarrollo de las terapias CAR-T constituye una verdadera revolución científica, tecnológica y social, que nos permite alumbrar la esperanza de la curación del cáncer”, ha avanzado el jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia).