Entre un 15 y un 40 por ciento de los pacientes con cáncer, según el tipo de tumor, presentan pérdida de peso. Por ello la desnutrición en los pacientes con cáncer preocupa a los expertos, que reclaman que la nutrición forme parte integral del tratamiento del cáncer.

En concreto así se exponía en  el Foro de Nutrición Clínica en el Paciente Oncológico que, liderado por el Grupo de Expertos del Paciente Oncológico (GENPO). En el mismo intervenía Alfredo Carrato, del Servicio de Oncología Médica del Hospital U. Ramón y Cajal e integrante de GENPO. El mismo señaló que los pacientes con cáncer tienen un mayor riesgo de padecer desnutrición. En concreto,  debido tanto a las manifestaciones del tumor en sí mismo, como las consecuencias del tratamiento con cirugía, quimio o radioterapia.

Así, tienen una pérdida de peso el 15-20 por ciento de los pacientes con cáncer en de los estadios iniciales, lo que supone entre 34.200 y 45.600 personas. Otro 80 por ciento en la fase de  enfermedad avanzada, unos 27.360 pacientes. Por último, la pérdida de peso se da en el 80-90 por ciento de los pacientes con cáncer en fase terminal, alrededor de 21.888-24.624 personas.

Desnutrición en los pacientes con cáncer

En este foro, además de aportar cifras sobre la desnutrición en los pacientes con cáncer, también se aportaban claves sobre las herramientas más efectivas. No obstante, se ha comprobado que el reconocimiento temprano del riesgo de desnutrición, mediante screening nutricional periódico, en pacientes oncológicos puede estabilizar o revertir la pérdida de peso. Así ocurre entre el 50 al  88 por ciento de los casos. A este respecto, añadía más información Juan Antonio Virizuela, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. Según el mismo, el tratamiento nutricional debería ir encaminado en primer lugar a realizar un adecuado consejo dietético. Este debe incluir aspectos del estilo de vida, como la realización de ejercicio físico adaptado a la situación del paciente.

“En pacientes que no alcancen el 60 por ciento de sus requerimientos nutricionales durante 1-2 semanas se debe añadir tratamiento médico nutricional”, añadía. Este debe realizarse generalmente en forma de suplementos nutricionales orales al comienzo. Por otra parte, la nutrición enteral por sonda es la forma de nutrición preferida cuando la vía oral no es posible. Por otra parte, la  nutrición parenteral (NP) se debe prescribir en los casos en los que no es posible utilizar la vía digestiva. El uso de la NP total (NPT) o complementaria (NPC) puede realizarse en aquellos pacientes que no alcanzan el 60 por ciento de sus requerimientos por vía oral/enteral. “Todo para mejorar su estado nutricional y la calidad de vida del paciente, sopesando su indicación y el riesgo/beneficio de esta intervención”, concluyó Virizuela.