Nerea Garay, San Sebastián.-Especialistas en Medicina perinatal, reunidos, recientemente, en San Sebastián, han defendido la creación en cada centro hospitalario de comités éticos perinatales que ayuden a los padres a tomar la mejor decisión en los casos de embarazos con malformaciones, dado que el retraso en la edad de la maternidad han aumentado en los últimos años.

"En situaciones así, la familia está en un permanente choque emocional, no se lo esperaban y no acaban de creérselo. Suele producir situaciones de gran angustia", según ha expuesto el responsable de Obstetricia del Hospital Infantil La Paz, Antonio González, participante en el XIX Congreso Español de Medicina Perinatal.

El doctor Antonio González ha subrayado como los comités éticos deben estar formados por un equipo multidisciplinar (por genetistas, obstetras, neonatólogos…), en definitiva, por especialistas en la malformación que se produzca en cada caso en especial. Todos ellos estudian el alcance del diagnóstico, el pronóstico y la calidad de vida que espera a este niño, lo que configura una información que se trasmite a los padres para que éstos elijan qué hacer. "No todas las malformaciones se pueden meter en el mismo saco, hay que individualizarlas y dirigirlas con acierto. Es un problema científico y humano en el que deben estar implicados la familia y los profesionales", ha sostenido este especialista.

Compatibles con la vida

Este obstetra ha reconocido que las dos ecografías que se realizan a las gestantes antes de la semana 22, junto con otros métodos diagnósticos, permiten detectar prácticamente el cien por cien de las malformaciones del feto incompatibles con la vida. El doctor Antonio González ha recordado que la semana 22 de la gestación es el límite legal en el Estado para la interrupción voluntaria del embarazo y reconoció que tras este período, en el que pueden detectarse otras muchas malformaciones.

En opinión del cirujano, Juan Antonio Tovar, participante también en el referido Congreso, existen posibilidades de paliar o solucionar malformaciones detectadas más allá del límite legal para la interrupción del embarazo, ya sea tras el nacimiento o durante la vida fetal, bien a través de cirugía abierta o mediante manipulación endoscópica o guiada. "En los últimos 40 años se ha progresado enormemente y se han mejorado los resultados de manera espectacular. Ahora salen adelante casos que hace años eran difíciles de resolver", según ha manifestado.