Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer comparten múltiples factores de riesgo y son, actualmente, las principales causas de mortalidad y morbilidad. De esta forma, la denominada cardio-oncología, es decir,  el manejo conjunto de ambas patologías, plantea un enorme reto. Sobre esta cuestión se ha centrado el Congreso Avances en Cardiología, celebrado en el Hospital Quirónsalud Córdoba con la presencia de más de 100 especialistas.

Durante el mismo, los expertos reseñaban que uno de los principales retos de la cardio-oncología es mejorar el tratamiento de los pacientes con cáncer y prevenir el daño cardíaco que puede producir los fármacos antitumorales. Sobre esta cuestión, el jefe de servicio de Cardiología del hospital, Manuel Anguita expresaba que el riesgo de desarrollar cardiotoxicidad y las probabilidades de recuperación dependen tanto del tratamiento antitumoral administrado como de la presencia de otros factores (predisposición genética, edad, sexo, tratamientos antitumorales previos, cardiopatía y/o factores de riesgo cardiovascular preexistentes). Por tanto, “la creación de equipos multidisciplinares de cardio-onco-hematología es clave para asegurar que los pacientes con cáncer reciben el mejor tratamiento con el menor riesgo asociado de eventos adversos cardiovasculares”.

Cabe recordar que la cardiotoxicidad es cualquier enfermedad cardiovascular derivada del tratamiento del cáncer, incluyendo insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, arritmias, hipertensión arterial, valvulopatías, miocarditis, hipertensión pulmonar, enfermedad tromboembólica venosa o arterial y patología pericárdica.

Novedades en Cardiología

Además de los temas relacionados con cardio-oncología,  se han debatido en el congreso cuestiones como las nuevas recomendaciones para el control del LDL colesterol, para lo que hay varios fármacos muy eficaces como las estatinas, ezetimibe e inhibidores de la PCSk9. Asimismo, se han analizado nuevos fármacos para el tratamiento de la diabetes, que disminuyen la mortalidad y la insuficiencia cardíaca, algunos de ellos (inhibidores de la SGLT2)  incluso mejoran el pronóstico en pacientes con insuficiencia cardíaca sin diabetes.

Otro tema de interés han sido los avances en las técnicas de tratamiento de la enfermedad coronaria y de las cardiopatías estructurales , con el análisis de dichas técnicas por vía percutánea (cateterismos); stents coronarios de última generación, prótesis aórticas percutáneas (tavis), reparación mitral (mitraclips), cierre de comunicaciones intercardíacas, y cierre de orejuela, entre otros.

Por último, también se han abordado los beneficios de los nuevos anticoagulantes de acción directa para prevenir ictus en pacientes con fibrilación auricular y los mejores resultados de la ablación de venas pulmonares. Asimismo, se ha tratado qué hacer en caso de muerte súbita o en el caso de que se exista una historia familiar de muerte súbita en cardiopatías familiares y el papel de las nuevas técnicas de imagen en el diagnóstico de las cardiopatías.