Con motivo del Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cérvix, que se celebra cada año el 26 de marzo, los expertos esperan que, en un futuro, se use la prueba de detección ARNm E6/E7 em todas las mujeres que tengan el virus y, por lo tanto, estén en riesgo de desarrollar cáncer de cérvix.

A este respecto aporta más datos Fernando Colmenarejo, ginecólogo y director de la Unidad de la Mujer del Hospital Quirónsalud de Zaragoza. “Quizá la mayor aportación en los últimos años, en cuanto a las pruebas de detección y cribado, es la posibilidad de la detección de ARNm del VPH, que codifica las oncoproteínas E6/E7”. En este sentido, el experto destaca que la aparición de la prueba de ARNm es muy prometedora. Por ello, debe buscar un hueco dentro del cribado y en la aplicación práctica.

Explica más sobre esta prueba de detección Natalia Gennaro, ginecóloga del Centro Clínico Zurbano de Madrid y especializada en cirugía robótica del suelo pélvico. “La tecnología basada en la detección de ARNm está midiendo cuándo el virus está dentro de las células generando dos proteínas, E6/E7, que son las responsables de producir una lesión maligna en la célula”.

Implantación del test de detección del ARNm

Ambos especialistas aseguran que en sus centros han incorporado recientemente los test de detección del ARNm de los oncogenes virales E6/E7 para valorar las pacientes portadoras de VPH.

Pese a ello, la implantación de este test todavía es lenta. El protocolo estándar pasa por la realización de una citología. Según Colmenarejo, “tiene grandes ventajas en cuanto a la universalización y facilidad de detección. Pero también unas grandes desventajas en cuanto a que requiere de la reiteración de la prueba en varios años para adquirir una correcta sensibilidad”.

En este contexto tiene también un papel importante la detección del ADN del VPH . Esta permite filtrar pacientes que van a requerir revisiones anuales, de aquellas con un resultado negativo que solo requerirán seguimiento cada tres o cinco años.

Por último, los especialistas señalan que el avance más importante en estos años ha sido la vacuna. “Cuantas más vacunas tengamos que incluyan más serotipos más protección tendremos en las mujeres. La vacunación es la prevención primaria y es la que puede acabar erradicando esta enfermedad o poniéndola en una incidencia muy baja. En el periodo de 2021 al 2030, la OMS tiene como objetivo que el 90 por ciento de las niñas estén totalmente vacunadas antes de cumplir los 15 años con la vacuna contra el VPH”, concluye Colmenarejo.