Redacción, Marbella.- Diferentes expertos relacionados con la atención farmacéutica han insistido en la necesidad de mayor información sobre las novedades terapéuticas, ya que debido a que la gran cantidad de la gran cantidad de nuevos fármacos que se autorizan cada año hace que los profesionales sanitarios dispongan de poca información relativa a la eficacia y seguridad de los mismos, al tiempo que contribuyen, con su prescripción, al aumento de la factura farmacéutica. Este aspecto de la inclusión de nuevos medicamentos en el sistema sanitario y su contribución a la mejora de la calidad de la atención sanitaria que se presta al ciudadano ha sido abordado en la segunda jornada de trabajo del VIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP).

En una mesa redonda moderada por José María Recalde Manrique, coordinador del centro Andaluz de Información de Medicamentos CADIME, de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, y en la que Arantxa Catalán Ramos, responsable de la Unidad de Farmacia de la División de Atención Primaria del Instituto Catalán de Salud ha hablado sobre la difícil separación entre "nuevo medicamento" e "innovación terapéutica".

Catalán Ramos ha indicado que "las Comunidades Autónomas se han planteado la gestión de las novedades terapéuticas como una herramienta imprescindible para mejorar la calidad del empleo de los medicamentos y controlar el gasto farmacéutico, contribuyendo así a la sostenibilidad del sistema sanitario" y ha explicado que se han creado los Comités de Evaluación de Nuevos Medicamentos para establecer esta difícil frontera entre novedad e innovación terapéutica y para que sus evaluaciones guíen las recomendaciones que se facilitan a los facultativos.

Ha añadido que uno de los retos de estos comités autonómicos es la colaboración entre ellos, para compartir esfuerzos y armonizar resultados, al tiempo que se aumenta su credibilidad y la necesidad de elaborar documentos divulgativos para los usuarios que contribuyan a facilitar la explicación de los profesionales con tareas asistenciales.

La colaboración internacional con respecto a los nuevos fármacos ha sido el tema central de la intervención de Maria Font, farmacéutica perteneciente al Dialogo sui Farmacia del Servizio Farmaceutico ULSS 20, de Verona en Italia. Los nuevos medicamentos que llegan al mercado farmacéutico italiano son el objeto de evaluación de Dialogo sui Farmacia.

En sus informes, esta institución italiana distingue entre NET (nueva entidad terapéutica) y EC (especialidades complementarias). Los criterios de estudio son los de eficacia, seguridad y coste, y hasta tres especialistas corrigen los documentos finales que se envían a los facultativos. El enriquecimiento de estos estudios pasa por la colaboración internacional en la monitorización de nuevos fármacos, según señaló Font.

El encargado de presentar la visión de la industria en cuanto a la introducción de nuevos medicamentos ha sido José Antonio Sacristán, del Departamento de Investigación Clínica de Lilly, quien indicó que los elevados costes de la investigación y desarrollo de nuevos fármacos y las exigencias regulatorias hacen difícil el entendimiento entre los distintos agentes implicados en la cadena del medicamento.

Mientras que la sociedad necesita nuevos fármacos, la industria requiere un retorno económico de sus inversiones en desarrollo de nuevos fármacos, y los políticos y gestores sanitarios quieren ofrecer los mejores tratamientos al menor coste posible. La revolución en el conocimiento médico, abre la puerta para avances terapéuticos sin precedentes, que para que redunden en la salud de los ciudadanos es necesario que se dediquen los recursos necesarios para el desarrollo de dichas innovaciones y hacerlas asequibles a los pacientes que las necesiten, según señaló Sacristán.

Por su parte, Juan Tormo Molina, médico de Familia del Centro de Salud Salvador Caballero, de Granada, y miembro de la samFYC, quien indicó que los médicos de Primaria se encuentran en medio de la lucha entre industria, con sus promociones, y Administración sanitaria, con sus medidas de contención del gasto.

La prescripción de una novedad terapéutica debe fundamentarse, básicamente, en los principios de uso racional del medicamento, de forma que "cada paciente reciba el medicamento más indicado para su situación clínica, con la pauta más adecuada y durante el tiempo que sea necesario, y de forma que suponga el menor coste posible, tanto para el paciente como para la comunidad", según recomienda la Organización Mundial de la Salud e indicó este facultativo para quien la Administración, tendrían que invertir en un ambicioso plan de formación y promocionar el desarrollo y la difusión de fuentes independientes de información. Finalmente, la visión de los pacientes sobre la innovación la ha ofrecido Santiago Luna de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Andalucía.