Antonio Pais, Santiago de Compostela.-En el tratamiento del infarto agudo de miocardio, tanto la fibrinolisis extrahospitalaria como la angioplastia primaria han demostrado sus beneficios en distintos tipos de pacientes, existiendo una línea de convivencia y coincidencia en el mismo paciente de ambos tratamientos. Ésta es una de las conclusiones que Blanca García Varela, directora del 061 de Galicia, comunicó en el acto de clausura del Congreso Internacional sobre Regulación de Urgencias Sanitarias, recientemente celebrado en Santiago de Compostela, y que ha contado con una importante presencia de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (SEMES).

Una de las mesas redondas que causó mayor debate fue la dedicada a "Atención Integral Urgente a las enfermedades vasculares", al mostrar, una vez más, la "pugna" que se ha establecido entre los dos tratamientos referidos para el infarto agudo de miocardio. En este sentido, el doctor Ervigio Corral, jefe de departamento del SAMUR de Madrid, explicó la importancia de administrar tratamiento trombolítico urgente en las UVI móviles.

En declaraciones a EL MEDICO INTERACTIVO, Corral sostuvo que "ambas terapias tienen su campo. Nosotros defendemos la fibrinolisis en la primera hora. tengo claro que a partir de determinadas horas es más útil la angioplastia primaria, aunque también que ésta, por razones logísticas, no puede llegar nunca a la primera hora del paciente", según argumentó.

El representante del SAMUR presentó en el congreso datos recogidos durante su experiencia, para mostrar los beneficios de la fibrinolisis. "No hay ningún estudio que compare la fibrinolisis en la primera hora con nada. Nosotros hemos apostado por este tratamiento, sabiendo de los beneficios que tiene abrir la arteria en la primera hora, que es cuando los minutos son de oro. Y la única forma de hacerlo en ese momento es mediante la fibrinolisis", señaló.

Sin embargo, el cardiólogo Alfonso Castro Beiras, jefe de Cardiología del Hospital Juan Canalejo de La Coruña defendió como mejor alternativa la angioplastia primaria, "como se ha demostrado en todo el mundo y con base científica. Parece razonable que para pacientes sin contraindicación al fibrinolítico, que están en las primeras horas y no va a dar tiempo a realizar angioplastia en los primeros 90 minutos, en esos casos sea mejor el fibrinolítico. Si va a dar tiempo a hacer angioplastia en los primeros 90 minutos, ésta es mejor. Aunque ahora hay trabajos que tratan de demostrar que mezclar los dos tratamientos puede ser lo mejor", tal como manifestó.

Otro destacado cardiólogo, Ramiro Trillo, del CHUS de Santiago, expuso que no se puede ser absolutamente categórico sobre uno u otro tratamiento, "pero tenemos que hacer un esfuerzo especial por administrar el que sea al mayor número de pacientes posible. Por lo que sabemos, la angioplastia ha demostrado mejores resultados que la trombolisis, pero esto no nos puede cegar y no administrar este tratamiento, que también es bueno, en un tiempo adecuado. No podemos olvidar nunca el factor tiempo. Y hay unas variables de confusión que hacen que se nos escapen determinados pacientes que tienen infarto y pensamos que no lo tienen", ha señalado.

"También es importante -prosiguió este experto- el área en la que se encuentran el hospital, la disponibilidad de medios varía según ello. A lo mejor tenemos que repasar nuestros protocolos de atención a pacientes que se presentan con determinada clínica sugerente de ser un infarto de miocardio".

Otra de las conclusiones del congreso, según la doctora Blanca García Varela, es que en el infarto coronario agudo "se contempla primero acercar los desfibriladores externos semiautomáticos a los pacientes para garantizar, de ser necesario su uso, que se produzca en los cuatro primeros minutos. Por ello se plantea extender la formación y difusión de los mismos a todos los primeros intervinientes, incluida la población en general", según indicó.

En el tratamiento del ictus, el congreso concluyó que el fibrinolítico sigue demostrándose como definitivo, lo que ha corroborado el estudio SIST-MOST. Aunque no se deben olvidar otros tratamientos beneficiosos para el paciente, y la necesidad de aplicar el fibrinolítico en un ambiente multidisciplinar y nunca como un tratamiento aislado.

En el congreso, por otra parte, se recogió la importancia de los indicadores y sistemas de calidad, de las guías de práctica de clínica y de las posibilidades que abren la tecnología y la Telemedicina, y se destacó la necesidad de una formación específica.

Gestión adecuada

de los recursos

El doctor Justo Menéndez, recientemente cesado como responsable del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, moderó la mesa sobre gestión de los recursos. "El problema no siempre es de recursos, sino de su adecuación a la demanda", tal como declaró a este medio.

Menéndez indicó, al respecto, que la coordinación de esos recursos "depende de cada comunidad autónoma. El centro del que yo era responsable se encarga más de cuestiones de Salud Pública, de riesgo de patologías emergentes o bioterrorismo, o a grandes desastres que afectan a más de una comunidad. Últimamente estábamos elaborando un catálogo estatal de recursos, para que cada comunidad supiera lo que tenía ella y lo que tenían sus vecinos", ha explicado.

Aunque el doctor Menéndez insistió en que "las comunidades coordinan mejor que nadie su propio terreno. En general los centros de coordinación de cada una son bastante parecidos, con pocas excepciones. Dentro de ellos están los médicos reguladores, que en mi opinión son el eje central del funcionamiento del sistema de regulación. En términos generales hay un buen funcionamiento", en su opinión.

La clausura de este Congreso corrió a cargo del doctor Carlos Álvarez Leiva, teniente coronel del Hospital de Campaña del Ejército de Tierra español. Presente en 13 campañas por todo el mundo, Álvarez Leiva habló del "humanitarismo inteligente", ya que, en su opinión, la segunda desgracia que puede sufrir un país, tras la catástrofe, es una ayuda mal estructurada. "En algunos sitios hacen falta médicos, en otros no son imprescindibles. La formación es vital para dar una ayuda inteligente, ajustada a las necesidades", manifestó. Leiva alertó, además, sobre el peligro de ciertas ONG "con despachos cada vez más grandes y ayudas cada vez más pequeñas".