La simple exposición al VIH altera el nivel de algunos biomarcadores inmunitarios en niños. Es decir, sin necesidad que se produzca infección por el virus. Así se desprende de un trabajo del CIBERESP y los Institutos de Investigación Sanitaria IRYCIS e IDIPAZ.

En concreto, esta nueva investigación analiza la influencia de la infección y exposición al VIH -1 sobre el estado inmunológico en tres grupos pediátricos. Estos se dividían entre con o sin exposición o infección al VIH y en seguimiento clínico en un hospital de Kinshasa (República Democrática del Congo). En concreto, se analizaron los datos de 10 niños infectados por VIH (VIH+), 10 niños expuesto al VIH pero no infectados y 10 niños no expuestos ni infectados.

Los resultados de este estudio aportan datos pioneros que demuestran que la exposición al VIH, y no solo la infección por el virus, alteran el nivel de algunos biomarcadores inmunitarios en la población pediátrica. Además, identifica varios marcadores elevados en niños debido a la exposición al VIH. Esto podría contribuir a la mayor morbilidad relacionada con la inflamación crónica en estos niños no infectados nacidos de madre VIH positiva.   Asimismo, este trabajo revela la utilidad de la sangre seca para monitorizar la respuesta inmune. Algo clave en ausencia de suero o plasma, o cuando sólo se dispone de poco volumen de sangre.

Implicación de la exposición al VIH

Existe una alta incidencia del VIH en embarazadas en países con recursos limitados.  La falta de pruebas diagnósticas del VIH y de control de la contribuye a la transmisión viral y a la exposición al VIH de los bebés durante el embarazo y la lactancia. Estos niños expuestos al virus tienen un mayor riesgo de morbilidad infecciosa y de mortalidad, y un retraso del crecimiento con respecto a los no expuestos al virus.

Por ello, el estudio de biomarcadores inmunes en pacientes con VIH podría mejorar la predicción de la progresión de la enfermedad. También del riesgo de comorbilidades relacionadas con el virus, así como de la inflamación persistente debido a la producción crónica de VIH. Todo ello contribuye a un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad entre las personas infectadas. Los resultados ya están publicados en la revista Frontiers in Medicine.