El talco, una sustancia utilizada en una serie de procesos de fabricación, incluyendo muchos en la industria de procesamiento de alimentos, es un peligro para la salud y la exposición a este producto debe monitorizarse de cerca, según una investigación de expertos de Países Bajos, que presentan sus resultados este lunes en el Congreso internacional de 2015 de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias.

Uno de sus autores, el doctor Jos Rooijackers, neumólogo del Centro de especialización para Enfermedades Respiratorias Ocupacionales en Países Bajos (NECORD), en Utrecht, subraya que no hay suficiente conciencia de los riesgos para la salud causados por la inhalación de talco y que debe abordarse con urgencia.

Rooijackers y sus colegas analizaron a los trabajadores en una fábrica de productos de chocolate donde se utilizaba talco (silicato de magnesio hidratado) regularmente en el proceso de fabricación y en la que un trabajador ya había sido diagnosticado con la enfermedad pulmonar talcosis, en la que la inhalación de talco causa inflamación en el pulmones. El daño es progresivo con la exposición continua y puede conducir a la fibrosis pulmonar y la insuficiencia respiratoria. En algunos casos, el anti-inflamatorio esteroideo prednisona puede ayudar a los enfermos.

“Aunque la talcosis es un efecto muy conocido en la salud de la inhalación de talco en industrias como la minería, el riesgo no fue reconocido por la empresa, ya que el talco es considerado como un aditivo alimentario inocuo y seguro en general”, relata Rooijackers. “En cuanto a un empleado se le diagnosticó talcosis causada por la exposición ocupacional, la empresa comenzó a preocuparse por los riesgos de salud para sus empleados que plantea el uso de talco”, añade.

Los investigadores analizaron la exposición individual en todos aquellos trabajadores que estaban en contacto regular con el polvo de talco. Se pidió a los 111 trabajadores que tenían la mayor exposición que rellenaran un cuestionario sobre su historia laboral y síntomas respiratorios. Sobre la base de la exposición acumulada estimada, se realizó a 18 trabajadores una tomografía computarizada de alta resolución de tórax, de los cuales, por lo menos uno y posiblemente dos, tenían talcosis. A raíz de esta investigación, la empresa puso en marcha medidas eficaces de control destinadas a limitar la exposición de sus empleados al talco.

Muchas industrias usan talco en el proceso de fabricación. En los alimentos, es mineralmente inerte y pasa a través del cuerpo sin ser digerido. Por lo tanto, se utiliza como portador de colorante de alimentos y como agente de separación, por ejemplo, en productos dulces, panadería, arroz, alimentos secos en polvo, condimentos, queso, pieles de salchichas y la sal de mesa. Entre los usos no alimentarios están papel, pintura, plástico, caucho y cerámica.

Además del talco, dicen los investigadores, la inhalación de otros aditivos alimentarios, así como aromas y enzimas, puede ser un peligro respiratorio aún no identificado en la industria alimentaria y es importante que se estudie y cuantifique.