E.P.- Los niños que se exponen pasivamente al humo del tabaco pueden encontrarse en una mayor situación de riesgo de desarrollar caries, según un nuevo estudio publicado en la última edición del Journal of the American Medical Association (JAMA. 2003;289:1258-1264).

Las afecciones dentales son las enfermedades infantiles crónicas más comunes, según información de fondo proporcionada por los autores del nuevo trabajo, adscritos a la empresa Pediathink, de Rochester (Nueva York).

Pese a la utilización del agua fluorada y las pastas de dientes anticaries, éstas suponen un problema importante, especialmente entre aquellos niños que viven en la pobreza. Los autores del estudio examinaron la relación entre inhalar el humo del tabaco pasivamente y la caries dental, empleando datos del Tercer Estudio Nacional de Salud y Nutrición, desarrollado entre 1988 y 1994 entre un total de 3.531 niños de entre cuatro y once años de edad. Estos niños se sometieron a exámenes de medición de los niveles de cotinina en la sangre.

La cotinina es un subproducto de la nicotina, que se puede medir en un análisis de sangre para estimar el grado de exposición al humo del tabaco medioambiental. Un 25 por ciento de los niños tenían al menos una caries sin tratar y un 33 por ciento tenían al menos una caries empastada. Los autores apuntan a una asociación estadísticamente significativa entre los niveles de cotinina y las caries en los llamados dientes de leche o dientes primarios.