Según el informe de expertos que se maneja en el debate de financiación, Extremadura dejaría de ingresar con un nuevo modelo de financiación económica entre 400 y 500 millones de euros al año, de los que unos 200 serían en Sanidad. Estas cifras han llevado al consejero de Sanidad extremeño, José María Vergeles a plantear que  si se llega a este punto, la Sanidad “dejará de ser sostenible” y “llegará el momento” en que habrá que devolver las competencias al Estado.

Ahora mismo, la comunidad recibe unos 180 millones de euros menos al año de los que correspondería, según Vergeles, por lo que dejar de ingresar 380 millones de euros  “no es sostenible para una comunidad autónoma”.  En este sentido, el consejero confía en que no haya que llegar a tomar decisiones drásticas y la negociación de la financiación económica “sea rápida” y que al menos mantenga el suelo que “ahora mismo” tiene la región que cuenta con una población dispersa que eleva el coste de los servicios, como pasa en otras comunidades autónomas como Galicia, Castilla-León o Castilla-La Mancha, entre otras.

En este sentido ha querido recordar que la dispersión es uno de los principales factores a tener en cuenta en los costes de la Sanidad extremeña  “si toda la población de Extremadura estuviera en una ciudad el coste de los servicio sería menor”, ha subrayado el consejero, que defiende el mantenimiento de los servicios sanitarios en el medio rural para lo que se necesita más financiación.

Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) 

Al respecto del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), Vergeles ha explicado que no se trata de la solución, puesto que cuando se recurre a este u otros mecanismos de financiación,  lo que se está haciendo es “compensar” para “paliar el déficit”. En este sentido, ha insistido en que usar estos fondos no puede traducirse por contraer una deuda, sino que  es una medida ante el “déficit de financiación que estamos teniendo algunas comunidades autónomas”, puesto que no “solo una cuestión de Extremadura”.

Así ha querido volver a insistir en que es necesario tomar cartas en este asunto, puesto que si no  “la Sanidad será insostenible y tendremos que devolver las competencias, pero no solo las de vacunas, sino todas porque no habrá posibilidad de sostenerlas económicamente”,  subrayando que no se puede tener una Sanidad más infrafinanciada de lo que está ahora mismo, porque “ya no es sostenible”.