El  borrador del Dictamen de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica ha creado controversias tras su presentación. Si la pasada jornada era la Sanidad Privada quien debatía el contenido del mismo, hoy es el turno de las sociedades médicas. En concreto, la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) ha querido mostrar su preocupación en lo referente a la formación médica continuada.

Actualmente, la inversión en formación médica continuada que realiza el SNS no cubre ni las mínimas necesidades formativas. Así, la administración sanitaria no ha asumido su obligación legal de financiar la misma. Por ello, esta inversión ha recaído en la industria biosanitaria, que ha hecho posible gran parte de la formación de los médicos, hasta el momento. Sin embargo, el borrador de este documento  propone la “prohibición de estas actividades, directa o indirectamente financiadas por la industria”.

Defender la formación médica continuada

Ante esta situación, FACME recuerda que la formación médica continuada es esencial porque su objetivo es mantener la competencia de los profesionales. Respecto a la financiación por parte de la industria, aclara que se ha dotado de forma voluntaria de un Código de Buenas Prácticas. El mismo pone el listón en el máximo nivel de lo que debe entenderse como aceptable en las relaciones con los profesionales sanitarios.

De esta forma, FACME plantea que, de ponerse en marcha esta medida, debe ser habiendo garantizado previamente la existencia de fondos públicos suficientes. Todo para continuar ofertando esa formación médica continuada y respetando la accesibilidad de los profesionales.

Por último, FACME siempre ha defendido que las actividades formativas organizadas por las sociedades científicas deben regirse por el marco de la transparencia. No solo con sus propios socios, sino con todas las partes implicadas.